galiciaunica Un recorrido semanal por la comunidad autónoma de Galicia, España.

DOLORES VÁZQUEZ

CONDENADA POR SU LESBIANISMO

 

         Seguro que Dolores Vázquez, coruñesa de mediana edad, de mirada y aptitud fría, nada encantadora, ni siquiera agraciada físicamente, nunca desearía haber protagonizado aquella primera secuencia de la crónica de sucesos, por  la desaparición de Rocío Wanninkhof, aquella tarde del 14 de Octubre de 1999, hace ahora 13 años… ¿Te acuerdas?

          Sí, aquel jurado popular y sobre todo el fiscal de la Audiencia Provincial de Málaga, descalificaran a Dolores Vázquez, acusándola sin pruebas de asesinato y basándose en  una pasada relación lésbica con la madre de la infortunada Rocío. Aquel juez, de cuyo nombre no me acuerdo, no intervino para frenar la irregularidad del procedimiento.

           Y así, lo que hasta entonces era el “Caso Wanninkhof” se convirtió en el “Caso Dolores Vázquez”, porque fue condenada a prisión por un delito del que diecisiete meses más tarde sería declarada inocente.

           La administración de Justicia reconoció su grave error y le ofreció la reparadora cantidad de 120 mil euros por haberla convertido en “la lesbiana asesina” cuando existían pruebas que la exculpaban. Una cantidad que ella y el mundo considera irrisoria tras un daño social tan irreparable que Dolores ha tenido que hacer la maleta y buscar en un lugar del Reino Unido esa paz que aquí se le niega.

            Recurrió la indemnización basándose en el “impacto emocional terrible que sufrió del que aún no ha podido recuperarse” y en el hecho de que para encontrar trabajo tuvo que emigrar del país.

             — Estuvo un tiempo breve en Galicia pero ni siquiera sus paisanos le tendieron una mano…

             Dolores Vázquez recibió mil ofertas para asistir como invitada, incluso para enfrentarse en los platós de la tele a la madre de Rocío, Alicia Hornos, a cambio de un cheque de siete cifras. Algunas editoriales también persiguieron el libro de su vida. Ella, Dolores Vázquez, rechazó la posibilidad de hacerse millonaria cuando estaba administrando su ruina y sus miserias, además de sufrir una presión social insoportable para cualquier ser humano.

             Rechazó la posibilidad de hacerse rica y buscó justicia en la Audiencia Nacional que, esta semana, ha rechazado la indemnización de cuatro millones de euros solicitada por el abogado de Dolores.

            — Muchos han sido los que han tenido que bajar su mirada a su paso, pero pocos han sido los que le han pedido perdón por el agravio no solo judicial, sino social que ha sufrido…

            El abogado malagueño Pedro Apalategui ha sido y es la única persona en la que Dolores confía.

             Los magistrados que le niegan ahora la indemnización merecida, solo tres de los cinco que componían el Tribunal, lo hacen “por una cuestión técnica”; y dicen:

             — Para recibirla tenía que demostrarse que el hecho que la llevó a prisión, es decir, el asesinato de Rocío, no se había producido. Y eso es evidente que no fue así ya que hoy sigue cumpliendo condena por él Tony King…

             ¿Alguien entiende esta barbaridad? Porque Dolores Vázquez lo ha perdido todo… ¡Incluso su patria!

             ¿Será verdad que las sentencias de lo contencioso-administrativo no se dictan como se debiera cuando resultan demasiado gravosas para la Hacienda Pública?

             Una amiga mía, cuando alguien recibe una condena “general” por el mero hecho de no “caer bien”, suele decirme:

             — Es el “efecto compresa”: estar en el peor sitio en el peor momento…

             Y algo así debió de ocurrir porque Dolores Vázquez fue condenada porque el fiscal, el jurado popular, los medios de comunicación y la mayor parte de la sociedad convirtió en prueba un solo dato: su lesbianismo.

              Creo que este es un caso único y Dolores Vázquez bien merece ocupar esta semana esta sección para que, al menos, alguna gente podamos pedirle perdón en nombre de esta sociedad morbosa que siempre dicta su caprichoso veredicto.