galiciaunica Un recorrido semanal por la comunidad autónoma de Galicia, España.

DONDE DUERME EL SOL

Aquí es donde el sol muere más tarde y algunos ven en ello el motivo de su nombre, la Costa da Morte. En realidad, le viene de la larga lista de tragedias que presenció. La bautizó así el escritor coruñés Eugenio Carré, en los años 20, recurriendo a antigua leyenda documentada en el siglo 16, cuando se creía que todo lo comprendido a la derecha de Fisterra era innavegable. Hoy no solo podemos navegarla, debemos hacerlo para descubrir una escarpada fachada atlántica cargada de espectaculares paisajes, pero también de interesantes espacios de ocio. Tierra de culto a la piedra. Tierra de santos, de prehistoria, de legado celta y de ciudades sumergidas. Para conocerla lo mejor es tomar como referente las partes que la tierra gana al mar. Sus cabos, sus faros…

Cabo Vilán, en Camariñas, el primer faro eléctrico de la península señala uno de los tramos más peligrosos de a Costa da Morte, pero también uno de los más hermosos. Un enclave declarado de Interés Nacional en el año 1933.

No es el único faro que vela por el fin del día. Éste lo hace por el fin del mundo… así lo creyeron legiones romanas al contemplar el hundimiento del sol en las aguas de Fisterra.

Pero el cabo de Fisterra no es el único fin de la tierra. Hay quien cree que está un poco más arriba aquí, en Cabo Touriñán. Una península de 2 kilómetros de largo.

Muxía es camino de paso hacia el Finis Terrae. Los peregrinos eligen esta ruta final xacobea porque dicen que la Pedra de Abalar cumple los deseos de quien se mueve sobre ella…

Muchos creen que donde realmente se escucha el mar es en Corme. Por eso fue bautizada así su Punta de O Roncudo.

Si en lugar del oído deseas deleitar la vista, levántala para disfrutar de la desembocadura del Río Anllóns en el mar de Corme y Laxe.

Esta Costa de la Vida muere al nacer la de los Ártabros, en Malpica, que abre sus brazos entre dos puntas, la de Razo y el Monte Nariga.  En su territorio sobresale el Cabo de San Adrián.

Desde aquí descubrimos las Islas Sisargas. Contemplamos sus acantilados como verdugos de muchos hombres obstinados en conseguir los que dicen son los mejores percebes del mundo.

El camino, el mar, y la piedra hacen posible esta costa única en Europa valorada cada vez más en el exterior. Además, en muy pocos litorales de estas características podrás disfrutar tu solo de una playa…