galiciaunica Un recorrido semanal por Galicia, España.

EDICIÓN 708 – Lunes, 6 de julio, 2026.

PAPÁ PEPE, EL ABUELO QUE NO CONOCÍ

Hay una expresión muy españolista que dice “más se perdió en Cuba”. Supongo que se refiere a aquella maldita guerra fratricida a la que mi abuela echaba la culpa de la irreparable pérdida del abuelo Pepe. El abuelo que no conocí y del que conversaba con mi madre, todos los días, al menos una vez al día, de aquellos primeros años de niño con uso de razón.

Supongo que también podría aplicarse la frase a lo que se dejaron en la isla quienes acumularon fortuna en la época prerrevolucionaria de Batista; los que huyeron como pudieron el día que entró Castro en La Habana. Entre ellos hubo algunos gallegos, según cuentan las crónicas y contaba mi cuñado, José Mato, natural de Baracoa, desde donde vino a Galicia siendo niño.

O puede que se refiera el dicho a gente como mi amiga Matty Pérez, que, al margen de los bienes materiales, se dejaron el corazón en el Vedado porque su inteligencia les guiaba hasta Miami.

En el cementerio de La Habana están enterrados muchos abuelos gallegos

Yo perdí en Cuba a mi abuelo, José Rodríguez Pavón, de eso estoy seguro. Aunque de él solo conservo la pena de no haberlo conocido.

A estas alturas no sé si dar por buena la versión de mi abuela o mis conjeturas. Por no saber ni sé quién de mi familia conserva aquel sable que guardábamos celosamente como el de Papá Pepe. Era un sable antiguo, con partes de la hoja ya oxidadas y una funda con adornos. Ambos pesaban tanto que yo no podía ni quería sostenerlo.

Porque no me gustaba aquella historia que me contaba con cariño mi abuela. La crónica de mi abuelo héroe, muerto en la guerra de Cuba. Era el cuento infantil de aquel sable que le entregara, envuelto en una bandera, hacía muchos años, un representante del señor gobernador.

A mí nunca me gustaron las guerras y no me imagino a un gallego luchando contra gente noble como la cubana, que es como nuestra gente. Sucedió, pero no me lo puedo imaginar.

En busca de la leyenda de mi abuelo viajé a La Habana por primera vez cuando gané unos cuantos duros y ya oficiaba de aprendiz de periodista. Allí conocí al cronista Eusebio Leal, que me dejó bucear en algunos de sus preciados documentos. Y a Miguel Barnet, autor de “Gallego”, una obra que os recomiendo porque es una gran crónica de la emigración.

Miguel me llevó a conocer el cementerio de La Habana en donde encontré una lápida en la que figuraba el nombre de José Pavón y otras muchas con apellidos gallegos; claro que mi abuelo llevaba delante el Rodríguez. Así que nada me aseguraba que aquella tumba fuese la que buscaba, a pesar de poseer tantas florituras como adornos tenía el viejo sable.

Yo creo que mi abuelo fue a hacer la guerra a Cuba, pero terminó haciendo el amor. Porque quedó prendado del cadencioso caminar de una mulata presumida, de esas que lucen bien su piel canela.

Supongo que fue una historia… única.

Si os hablo de él es porque quiero rendir homenaje a todos aquellos abuelos que se fueron por el mundo a hacer el amor y no la guerra, mucho antes de que naciéramos los hippies. Y permitidme una pequeña licencia… Si algún cubano o cubana oyó hablar de José Rodríguez Pavón… ¡Que haga el favor de contármelo todo!

Anécdota: cuando yo estuve en La Voz del Miño, Mamá Ramona escuchaba la radio desde sus maitines hasta que el sueño la vencía y la invitaba al recogimiento. Me contaba mi madre que nadie le podía hablar mientras estaba afanada en escuchar “o seu neto”. Hasta tal punto que una tarde abroncó a Gloria cuando estaba sonando una canción de Raphael…

—- ¡Cala! ¡Non fales ca túa sogra que está cantando o Geruchiño!

Me llamaba Gerucho incluso cuando ya estaba emprendiendo su último viaje porque se había roto una pierna y encamara.

LA OLA DE CALOR REMITE EL JUEVES

Al igual que ayer me preparo para otro día de calor. Son las siete y media de la mañana y vengo sudado hasta mas no poder del corto paseo matinal de hoy por el parque central, en donde no me crucé con nadie porque el grupo de diversos ya habían entrado al tajo, que con estos calores anticipan el horario. Estamos a 20 grados y nos vaticinan los meteorólogos que hoy llegaremos a los 34 grados en la Compostela universal y su periferia. En este día me veo como un huraño monje de los que tenían cueva en la Ribeira Sacra: solo en mi chiringuito, recibiendo el aire del ventilador por todo el cuerpo, bebiendo agua fría a mansalva y sin hablar con nadie ni por teléfono, que no hay ganas de nada.

Este es el cuarto día de la ola de calor que asola a Europa, pero te digo que nunca me vi en otra igual. Hasta el cielo azul, limpio de nubes de las que frenan las calenturas, parece que desprende fuego cuando lo miras.

Mañana martes anuncian nieblas matinales que nos refrescarán un poco este ambiente tórrido, la máxima será de 31 grados. Pero comienza el descenso y desde el jueves gozaremos de nuestra temperatura veraniega habitual, entre los 25 y los 26 grados de máxima, que agradeceremos mucho. Así hasta por lo menos el fin de semana próximo. Espero que la siguiente ola de calor tarde en venir. O mejor, que no venga.

OTRO ESPAÑA-PORTUGAL

No tiene mucha explicación racional, pero es así: hoy, desde las nueve de la noche, hora española, y desde las ocho, hora portuguesa, la península Ibérica se paraliza durante más de dos horas. Estaremos todos embobados, mas nerviosos que de costumbre, hablándole a una pantalla de televisión como si las figuras que se mueven dentro de ella nos escuchasen. En la mente de todos, unos para bien y otros para mal, está la última Europa League que ganaron los portugueses. Y para contrarrestarlo, los que están a nuestro lado, nos dirán que somos los vigentes campeones de Europa.

La discusión empezó hace días cuando yo dije en la barra del bar que Portugal ya sabía como ganarnos y aún seguía esta mañana cuando les recordé a todos que Francia -la supermáquina- las había pasado canutas para ganarle a Paraguay de penalti, porque un Mundial es otra historia.

El caso es que en la porra que hicimos esta mañana España gana 6-3, pero no creo yo que se marquen muchos goles en este partido. De todas formas, los que nos llamamos irmaus -galegos e portugueses- sufriremos menos si nos mandan para casa los rivales de esta noche. Aunque no quiero yo que eso suceda, porque me gustaría ver al hermano de Lamine Yamal aplaudiéndole desde la grada, también los cuartos de final.

¿Sabes lo que te digo? No le des vueltas porque en definitiva ganará el que mejor juegue y el que marque mas goles. Y ese será… (Mañana te lo cuento).

MARIÑEIROS SENEGALESES DE VIGO

Mi amigo Xaime, boucense de pro que siempre me invita a ver los fuegos desde su sardinera, me ha escrito un mail muy cariñoso. Dice:

— Tu que eres el abogado de los inmigrantes que sepas que la flota del cerco de Vigo se sostiene porque han venido a salvarnos los senegaleses, porque ya no teníamos relevo. No solo les estamos muy agradecidos, sino que los queremos con nosotros para siempre porque son gente estupenda y, por cierto, muy simpáticos. La mayoría ya “falan galego”.

Que tomen nota la derechita y la extrema derecha por si se les ocurre poner la proa a los migrantes que trabajan con nosotros. Porque os mariñeiros do cerco están dispuestos a defenderlos a muerte.

Los del cerco, además, tienen suerte este año porque abunda la sardina, que en verano es su principal captura. Son un referente de nobleza en el Berbés, que es el primer puerto pesquero del mundo. Faenan a diario en mareas de entre cuatro y doce horas, lo que quiere decir que no pasan mas de medio día fuera de casa.

En el Berbés tienen base unas treinta embarcaciones y tripulantes senegaleses son unos cien.

UNA FABRICA DE VEHÍCULOS MILITARES EN AS PONTES

El norte de Galicia está de moda a nivel industrial. La multinacional española Indra proyecta levantar una nueva fábrica de vehículos blindados en As Pontes. Un portavoz de la empresa declaraba a La Nueva España, de Oviedo, que Indra estudia la mejor manera de dar respuesta a sus necesidades y está llevando a cabo una “reflexión estratégica” para la construcción de su segunda fábrica de vehículos militares. Al ser preguntado sobre la ubicación en As Pontes de la nueva factoría, el mismo portavoz dijo:

—- Nuestros planes industriales los hacemos, no los comentamos antes.

Sin embargo, en Asturias ya hay reacciones porque no se monta en el Principado.       

JÓVENES VENEZOLANOS EXCAVAN CON SUS MANOS

El mundo está lleno de contrastes, pero hay algunos que resultan demasiado dolorosos para no denunciarlos. Mientras en Estados Unidos se gastaban cientos de miles de dólares en fuegos artificiales para celebrar la fiesta de la independencia y su presidente aparecía por todas partes como si fuera él el dios que la había conseguido… en La Guaira y junto a un edificio de 12 pisos derrumbado por los dos terremotos del día 24 de junio pasado, un grupo de familiares de habitantes de ese mismo inmueble buscaban excavando con sus propias manos los restos de sus familias… La mayoría son jóvenes menores de 30 años que se meten por los huecos que pueden, entre las planchas de hormigón, para ver si tienen la suerte de percibir algo. Cada uno lleva en las manos las fotos de “sus desaparecidos” y cuando algún rescatador español les dice que eso, lo que están haciendo, es muy peligroso si no tienes experiencia, le contestan:

—- Me da igual morir. No tengo dinero y no se si me queda alguien de la familia vivo. Lo único que necesitamos aquí es una excavadora y el gobierno no nos la da.

El gobierno venezolano, ese que puso Trump a dedo tras secuestrar al único presidente que tenía Venezuela en ese momento, no solo no tiene máquinas, tampoco tiene dinero para comprarlas.

Los yanquis, esos que están de juerga estos días, tirando dólares a espuertas, sí tienen de todo. Pero para ellos Venezuela solo existe allá donde hay petróleo y diamantes que robarle a la “presidenta encargada” y a su hermano, delante de sus narices.

Que no se extrañen los americanos que uno de estos jóvenes sea capaz de empuñar un fúsil y ponerse a pegar tiros contra ellos cuando se les ocurra aparecer por Caracas. El odio y la rabia son los motores de la violencia. 

El último balance oficial eleva a 2.954 los muertos y a 16.592 los heridos. Solo 6.462 personas fueron rescatadas. No hay cifra exacta de desaparecidos, pero los especialistas calculan que aún quedan miles de personas bajo los escombros.  

El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, confirmó que el número de españoles fallecidos asciende a 34. Además, informó de que hay 155 desaparecidos y 11 personas localizadas bajo los escombros.

A RAPA DAS BESTAS

Otro año más de curro tradicional en Sabucedo (A Estrada) para que el hombre mida su fuerza comparándola con la del caballo que vive en libertad. Esta vez la ola de calor retrasó el evento dos horas, pero ya ves como estaba el recinto, a tope. Los aloitadores les cortaron las crines a los animales mientras el público aplaudía sus movimientos. No hubo ningún incidente grave, solo una señora sufrió un golpe de calor, pero pudo abandonar el recinto sin problemas.

A Rapa das Bestas de Sabucedo tiene su origen en la peste que asoló la parroquia en el año 1567. Dos hermanas ofrecieron una yegua y un caballo para que San Lourenzo las librase del mal. Como quiera que los monjes no sabían que hacer con las “bestas”, las dejaron en libertad y creándose grandes manadas a lo largo de los años.

Este es un acontecimiento único que despierta el interés del turismo extranjero. Este año se acreditaron 150 periodistas de 9 países.

Después del curro se come el pulpo a feira, se bebe un buen albariño o cerveza gallega y si hace falta se echa un baile. A lo largo del verano se celebran medio centenar de curros en diferentes lugares de Galicia.  

¡QUE LEJOS ESTÁ MADRID!

Yo tuve el privilegio de vivir en Madrid un tiempo en el que tenía los valores invertidos. Allá me fui solo a trabajar y a retirarme por las noches entre cuatro paredes para, en mi soledad, conversar con la chica guapa que salía en la tele. No me encantó aquella época de ejecutivo de película con mucho porvenir por delante… y regresé a Galicia tan pronto como pude.

Fue cuando percibí que el Estado nos devoraba. Porque mis amigos ganaban menos por trabajar más; algunos seguían emigrando; las radios y las teles hablaban 18 horas de Madrid, 6 de Cataluña y 1, miserables, de Galicia; la clase media era media/baja y había pobres en todas las aldeas; las carreteras del interior eran pistas forestales reconvertidas. Y las empresas… las grandes habían descubierto China y la India para fabricar, mientras las pequeñas estaban en manos de los que llamaban autónomos, pero no eran otra cosa que, empleados del Ministerio de Hacienda, que se quedaba con su escaso beneficio.

Así las cosas, un día de sol en la atalaya del Monte das Pedras grité como un loco:

—– ¡Irmandiños! ¡Volvede onde a nós que están comendo o qué é noso!

Y de aquel grito surgió una sombra larga que me contestó…

—– Pois declarade a independencia. Facédevos nacionalistas. Loitade vós que nos… xa non existimos.

Al llegar a casa y poner el telediario, un gallego que antes se decía amigo, balbucía…

—— Desde el gobierno de España no nos gusta tomar estas medidas, hacer estos recortes, pero no nos queda más remedio porque estamos en crisis…

—— ¡Quién lo diría! ¡El líder de los del birrete es el que está arruinándonos…!

Este es el recuerdo que me quedó de cuando gobernaba M. Rajoy, el último presidente español del PP. Aunque los tengo peores de cuando quien mandaba era Aznar, de los que te hablaré otro día.

BOIRO

El sol, la ría, el castro y el puerto son el alma de Boiro. Significan su presente turístico, su pasado y su riqueza. El Castro Neixón es la huella más patente de su historia desde hace diez mil años y el Castro Pequeño se eleva en la punta marina contemplando la hermosura de la ría. La ría, genera este paisaje de oro que atrae cada verano a miles de turistas y de veraneantes. Así Boiro es también villa de vacaciones. Y las bateas son el gran almacén del mejillón mientras Cabo de Cruz es el puerto mejillonero por excelencia. Esta es su principal industria y el origen de las otras industrias principales, las conserveras.

Como quiera que mi hija Gloria, Pablo, su pareja, y los amigos de ambos se han pasado el fin de semana en la costa del Barbanza, me quedo hoy con ellos, aquí, disfrutando de la playa, a ver si encuentro a mi amigo Fernando Castaño que se pasa aquí el verano.

Mañana será otro día, a ver si alegre porque hemos pasado a cuartos de final. Gracias por acompañarme. Un saludo y buena suerte, amigo.