galiciaunica Un recorrido semanal por Galicia, España.

EDICIÓN 755 – Sábado, 22 de agosto, 2026.

Cuando salí de casa, esta mañana, a las ocho menos diez, medio sol asomaba por el monte das Pedras como invitándome a subir a la cima para ver como llenaba de luz el Val da Mahía, que el cielo estaba limpio después de pasar las nubes de lluvia por la noche y regar mínimamente los campos. Dice mi amigo Lino que volverá a llover esta tarde, aunque no lo parezca; y también todo el domingo para paliar en parte la seca que nos trajo de regalo este verano. Ojalá se nos vayan llenando los embalses y en Neda dejen de repartir el agua con camiones cisterna porque el hermoso río Belelle recuperó su cauce. Ojalá. Que no necesitamos curas haciendo procesiones de santos milagreiros ni brujos con rituales para que llueva en las leiras, como antaño. A ver si esa nube negra que vuela sobre el Atlántico se acerca y se entera de que esta Galicia Única siempre estuvo de la lluvia enamorada… Ojalá que siga lloviendo, que las cuatro gotas de ayer nos supieron a poco.     

LA CONSELLEIRA QUIERE CONSTRUIR MAS EMBALSES

Os acordareis de que en enero y febrero llovió a mansalva este año, pero luego, la primavera y el verano resultaron ser los más secos de la historia. En este momento, mas de doscientos ayuntamientos de la Galicia Única están en prealerta por sequía y 32 de Pontevedra y A Coruña están ya en fase de alerta. ¿Quién nos lo diría?

La actual falta de agua es el motivo principal utilizado por la conselleira de Medio Ambiente, Ángeles Vázquez, para reabrir un viejo debate que a mí y a todos los ecologistas del país nos ponen los pelos de punta nada más escuchar la propuesta: frente a la escasez de agua Vázquez propone la construcción de más embalses…

En un foro celebrado el pasado jueves en Oleiros, la conselleira de la Xunta de Galicia puso por delante la sequía para pronosticar que el problema de desabastecimiento afectará a más municipios. Dijo…

— Si a situación segue así, con falta de chuvias e a actual evolución dos embalses, os ríos e a demanda estacional, teremos problemas graves.

Ángeles Vázquez explicó que el agua acaba en el mar porque los ríos gallegos son muy cortos y se necesitan más embalses para retenerla.

Y por si algunos teníamos dudas, añadió…       

— Nalgún sitio haberá que encorar a auga para tirar dela.

Pero anticipando que habrá oposición a su propuesta, quiso dejar claro… 

— Aos do “non polo non” direilles que esta proposta non pasa por encher Galicia de encoros.

No, de eso estoy seguro yo, porque más no puede haber, ya los hizo todos Franco, que al dictador le encantaban estas macro obras que hacían más rico a su amigo Pedro Barrié de la Maza, el conde de Fenosa y a lo mejor algo quedaba en sus arcas.

Me parece que volver a sepultar las tierras fértiles y los pueblos bonitos no es una buena idea y por ello quiero dedicarle una canción que utilizamos como himno los que, en tiempos de dictadura, nos opusimos a la construcción del embalse de Castrelo do Miño… ¡Seguro que os gusta a todos!

LA LUZ QUE ATRAE A LOS FANTASMAS

Los gallegos pagamos la luz más cara que nadie, pero “el uso industrial de los recursos hídricos para producción de energía eléctrica ha traído como consecuencia importantes alteraciones hidromorfológicas en los principales ríos. La construcción de presas y el elevado número de desviaciones de caudal alteran el ecosistema hídrico, comprometiendo el buen estado ecológico de casi cincuenta masas de agua”.

Esto es parte de un informe de la situación de nuestros grandes ríos que puedes leer en la web de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil y que bien define el empeño de aquel nunca olvidado régimen, cuyo caudillo tenía como afición favorita inaugurar saltos de agua o pantanos, como dicen por Madrid.

Así se ha llegado en este país a construir 106 instalaciones hidroeléctricas, de las que 36 son grandes centrales. La potencia total instalada alcanza los 4.402 megavatios y la producción por hora es de 14.143 gigavatios. Esto supone casi el diez por ciento de la producción total peninsular, suficiente para abastecer más de dos millones de hogares.

Pero da igual, porque a los gallegos, las empresas eléctricas, nos han tomado por primos y nos calcan en la factura un 6% más que, por ejemplo, en Cataluña.

—- ¿Para qué nos hacía falta, entonces, destrozar los ríos principales y su ecosistema?

El embalse más grande del Miño es el de Belesar, con una capacidad total de más de setecientos hectómetros cúbicos. Hace unos días estaba bajo mínimos, a menos de un 25%. Fue suficiente para que su escaso caudal nos recordase que habíamos inundado fértiles tierras y viñedos de gran calidad, pueblos enteros y hasta monumentos irrepetibles. Es decir, hemos echado agua encima de las zonas agrícolas más ricas de las comarcas de Lugo y especialmente de Chantada.

Entre los muchos tesoros sepultados por el salto de Belesar está el Castro Candaz, que la sequía dejó al descubierto hace unos días. Se trata de un poblado castreño sobre cuyas ruinas, en la Edad Media, se construyó una fortificación que pertenecía al linaje de los Taboada. Del castro y de la casa-fuerte solo quedan visibles, cuando la sequía lo permite, algunas piedras.

Los arqueólogos que tuvieron la suerte de visitar el Castro Candaz dicen que su acceso debía de estar construido por plataformas a distintos niveles. Lo visitaron cuando Fenosa tuvo que llevar a cabo ciertas obras en su central eléctrica, hace unos años, y quedó al descubierto casi todo el emplazamiento de la antigua citania.

TROZOS Y TRAZOS (de mi vida)

ENSUEÑO

El día que abandoné el Sáhara me dije que aquella arena marrón era también mía y juré defenderla al lado del Frente Polisario desde la palabra, porque no estaba preparado para la lucha armada. Hicimos frente contra Marruecos desde las ciudades gallegas al mismo tiempo que nos planteábamos otro futuro de aventura y una nueva etapa periodística, que yo ya no sabía hacer otra cosa.

Mi querido Joe Lopinto, desde Toronto, me mandaba fotos de la ciudad, de la que iba a ser nuestra casa, del edificio de Life Internacional… y me contó un futuro de viajes de ensueño para vivir de cerca los grandes hechos que supondrían la historia del planeta.

—- ¡Ay Dios mío! ¡Primero al Sáhara y ahora a Canadá!

A la maestra Raida le salía el corazón del pecho, aunque a Gloria y a mí nos parecía sumamente atractivo aquel plan de vagamundos que se nos proponía. Pero una madre es una madre y lo menos que debemos hacer es devolverle nuestro amor cumpliendo sus deseos.

Por eso nos quedamos en Ourense a pesar de que transcurrían aquellos años finales de la emigración a América y los gallegos ya elegían como destino laboral, preferentemente, Alemania, Suiza, Inglaterra y Francia. Aquellos lugares de nombre impronunciable quedaban más cerca, se podía ir en coche, se ganaba más, y cuando mi gente volvía a Cudeiro, la taberna del Vita parecía Babel por el batiburrillo de lenguas que se escuchaban y no se entendían.

MITOS ERÓTICOS

En el Ourense de mis años veinte, dos grandes mitos eróticos se pavoneaban por el Paseo: Vero Arce –dos pupitres de Instituto más arriba, en el lado de las lolitas-; y la viuda de Benigno, que por él –industrial de la plaza- y no por ella, se le conocía a Marcela Ledo –de profesión sus labores-, “gente poco fina”, que decían mis religiosas tías Rosita y Maruja.

Nunca paseaban juntas, recuerdo, pero se cruzaban y miraban a la altura del Cortijo, donde yo acostumbraba a conversar con Julio Losada sobre la patria gallega y su futuro independiente. Y no sabría decirte cuál de las dos era más bella…

Mi amigo Pepe Núñez y yo, que entonces le llamábamos joven a las noches de radio en “La Voz del Miño”, siempre teníamos la misma discusión…

—- Vero… Yo me quedo con Verónica.

La sentencia era de Pepe que, te lo puedo jurar, era un verdadero experto en belleza femenina… ¡Hasta fue jurado de Miss Galicia!

Pero a mí, quizás por el morbo de ser viuda a los 21, me tenía encandilado Marcela, aunque para mis piadosas tías tuviese fama de…

—- Traicionó a su marido, en vida, con muchos jóvenes… y ahora ejerce todas las noches de viuda alegre.

Ya sabes que las lenguas viperinas son todas del Opus Dei.

  LA VOZ

Mi amigo Pepe Núñez me invitó a la radio para hacerme una entrevista sobre el Sáhara. Estábamos ante los micrófonos de “La Voz del Miño”, la emisora sindical que se transformaría en RNE Ourense cuando llegó la crisis de la radio pública estatal. Mientras hablaba con Pepe, pensaba…

—Este es el verdadero medio de comunicación… Estás hablando y ya te escuchan tus oyentes. Llegas a ellos antes que nadie. Tu cuento no tiene que pasar por la linotipia, el titular por los cajistas, la página ya montada por la teja, luego colocarla en su sitio en la rotativa, imprimir, cerrar la edición, venderlo en los kioscos o llevarlo a los suscriptores… como el Diario.

La radio me enamoró aquel día en el que Pepe me enseñó como se hacía un directo y la radio también se enamoró de mi voz grave. Por eso me quedé en “La Voz del Miño”. El gran Odilo Caneiro me contrató por diez mil pesetas al mes. Lo recuerdo en estos trazos de mi vida, para para que sepas que Odilo no solo era generoso, sino un empresario inteligente que sabía muy bien como ganar la batalla de la radio en Ourense, aquella guerra a tres bandas: la Iglesia y el Capital contra el Sindicato. Mucha gente aún la recuerda…

El Capital, Radio Ourense, se comía a los predicadores de la COPE gracias a la veteranía del gran Pedro Arcas, que lo mismo leía las esquelas que contaba el deporte como nadie, auxiliado por Montesinos, locutor que solo llegó a ser una imitación de Boby Deglané. Pero los grandes vencedores de aquella guerra fuimos los de La Voz del Miño, emisora sindical encuadrada en la cadena CES y más tarde en RNE.

Por casualidad allí empezaron mis muchas horas de radio y cuando llegó la reconversión yo inauguré los nuevos estudios de la calle del Progreso, como director adjunto de RNE.

En mi etapa, La Voz del Miño era un triunvirato de voces: Adela García Bouzas, dulce, pero con aguijones en la lengua; Pepe Nuñez, el más simpático y festeiro de los tres; y yo, que aprendí rápido a entretener e informar. Al frente del equipo técnico, Santiago era una figura con variedad de ideas propias para engrandecer el programa como realizador. Esa era la base de un ejército de amigos y colaboradores que preferían los jóvenes y los de la mediana edad, atraídos por espacios en directo como “El Micrófono de Oro”, en el que participaron los mejores cantantes y orquestas de la época; “La noche es joven”, un nocturno para juerguistas; y otros programas en los que colaboraron nuestros maestros e intelectuales, como Pepe Conde Corbal, Eduardo Blanco Amor, Pepe Suárez el cineasta de Hollywood y gran fotógrafo que publicó con Hemingway; don Albino, mi profe de geografía; el Xocas… y hasta Julito Losada, “el rojo”, que le salvó la vida a mucha gente a la que ayudó a exiliarse en plena dictadura.

—- ¿Y cómo era posible que en un canal del Régimen colaborase tanto “enemigo”?

Todos nosotros y los colaboradores sabíamos disimular los colores y por ejemplo, si íbamos al Festival del Doiro, a Porto, en vez de hablar con el ganador, entrevistábamos al perseguido, que era Zeca Alfonso; hablábamos sobre la ligazón entre el folklore portugués y el gallego… y de nuestras dictaduras. ¡Nos reíamos mucho! Aquella fue una etapa de radio en la que mezclábamos los discos dedicados con la canción social brasileira. Fuimos colando el galego en la música y la palabra, a través de los espacios culturales…

De “La Voz del Miño” guardo secretos profesionales y trastadas periodísticas que bien me pudieron costar la cárcel. Además de por los contenidos… porque teníamos un comisario político que nos denunciaba haciendo hincapié en la “propaganda comunista”. A Odilo Caneiro, director de la emisora, le debe Ourense la expansión de la cultura gallega, en la época más difícil de la censura franquista.     

LA MAGIA DE GALICIA

La magia está en el país y en el cuadro policromático generador del paisaje que provoca la más sublime admiración. Existen y subsisten aún sus meigas y meigallos, sus druidas y magos merlines… pero sobre todo Galicia es mágica por su naturaleza. Porque es en lo natural en donde suceden todos los milagros y en donde se cumplen todos los sueños.

Todos los personajes de nuestra ficción nos salen al paso por todos los caminos que recorremos. Solo hace falta abrir los ojos para ver la fantasía y tenderle las manos para sentirla… tocándola.  

Es en el entorno natural de Galicia donde más milagros suceden pese a que nos han cambiado el clima… Ya sabes. A veces, los inviernos parecen primaveras y los otoños veranos. Dicen que la lluvia es arte, pero nunca llueve a gusto de todos. Nieve y lluvia aumentarán el caudal de los mil ríos nacidos en las montañas sagradas. Porque ambas volverán con abundancia.

Así que echaros a andar para sentir las emociones que os regala la magia que envuelve esta Tierra.  Ya te he contado como Galicia extiende su encanto desde las montañas del este hasta las riberas del océano. Los ríos se vuelven femeninos allá donde se encuentran con nuestros dos mares, que entre sus olas nos trajeron varios cristos crucificados, alguna virgen y el cuerpo del Hijo del Trueno, en la barca de la piedra. Son los mismos ríos que reverdecen el valle por donde pasan los caminos de las legendarias rutas xacobeas y son los mares de nuestra riqueza.

Hoy nos quedamos a la orilla del Ameneiral, que es regato, pero volveremos mañana para que sigas conociendo los secretos del pasado y la actualidad del presente. ¡Buenos días y buena suerte!