galiciaunica Un recorrido semanal por Galicia, España.

EDICIÓN 762 – Sábado, 29 de agosto, 2026.

Esta manía parkinsionana de levantarme temprano solo me sirve hoy para pegar las narices al cristal de la ventana y ver como jarrea. En el cielo, nada que se asemeje a una alborada y la oscuridad parece decirme que la noche quiere seguir siéndolo aún cuando haya pasado su hora. Me entretengo en ver los reflejos de las luces de los coches en la mojada calle de O Pedregal y alrededor de la rotonda que sostiene en pie el olivo de la paz. Las formas y los colores conforman un especial arco iris del tráfico, a esta hora en la que -los que pueden- van a sus trabajos.

Mira tú… Este es el momento en que mi mente me juega una mala pasada y me devuelve a Madrid. Una hora de trayecto hasta llegar a Prado del Rey con el bueno de Javier al volante y los periódicos del día en el asiento de al lado para que me enterase de la actualidad. Pero tras hojear El País, yo procuraba poner en orden la jornada mientras Javier me hablaba de su Rayo Vallecano y del Celta -por cierto, sigue sin ganarle al Osasuna en Balaídos- y yo le contestaba con monosílabos de esos de los de quedar bien.

Pero… ¿Qué hace un gallego de la City pensando en sus tiempos de Madrid? Mejor, llamo a las musas y me pongo a escribir con la luz artificial de Naturgy.

Con este tiempo de invierno en agosto, me quedaré en casa y daré unas vueltas en la bicicleta que en mis sueños es capaz de llevarme a todas partes, si pongo música celta de fondo. Antes escuchaba jazz, pero los irlandeses con sus flautas y gaitas son mucho mas imaginativos, aunque a todos los grupos les falta el sonido de los metales, enriquecedores de toda melodía. A lo dicho. He de bajar peso y me pongo a pedalear cual Pogačar, el invencible.

A todo esto, escucho las conversaciones de ventana entre Gloria y sus amigos los vecinos…

— ¡Non para!

— Non, xa se foi o vran…

— Eu sinto polos turistas.

En esto el Dr. Frame mete baza…

— Como dice mi padre esta es el agua de la vida. Que necesitamos que se llenen los embalses.

— ¡Quita, quita! Estamos en agosto y los embalses se llenan siempre a partir de octubre…

— ¡Pero si estamos sin agua! ¡Dejad que llueva!

Y claro, de estas banales conversaciones que escucho mientras pedaleo, viene aquello de que nunca llueve a gusto de todos.

Es decir, que tendré que tomar un café con Barciela para hablar de Literatura porque si no voy a terminar contándote chorradas todos los días.

A ver. Tampoco es para ponerse así. Lloverá hoy todo el día y un poco mañana domingo, pero a partir del lunes tendremos sol toda la semana y temperaturas que se moverán entre los 25 y los 30 grados. Eso quiere decir que el verano aún no nos dijo adiós y podremos ir a la playa porque las tres únicas borrasquitas vinieron este año juntas. Ya se van. Pero pidámosles que vuelvan para octubre, que la sequía no es ninguna broma. No se si lo sabes, pero estas pocas lluvias de esta semana han duplicado el caudal de los ríos.

ESTOS VIKINGOS LLEGAN HOY A SADA

A pesar de todo, de que nos invadieron y nos dieron unas palizas de mucho cuidado cuando nos llamaban aún galaicos, los vikingos nos caen bien y con ellos compartimos fiestas para celebrar su desembarco, en cuya representación los regamos con vino y les invitamos a nuestras sabrosas viandas. Esto ocurre en Catoira todos los años, ya lo sabes.

Por eso no hacía yo esta otra arribada que se espera hoy en Sada, la del “Orkan”, un drakkar de 28 metros que se prepara para una gran aventura en la que tú también puedes participar porque necesitan tripulantes. De Sada viajará a la Bretaña francesa, a Lorient, desde donde iniciará su gran viaje hasta Nueva York, el próximo año 2027.

Estos vikingos no son nórdicos, son franceses y llevan entrenándose durante seis semanas que es lo que durará su aventura atlántica el próximo año. Seguro que en Sada reciben los honores que la asociación Os Patexeiros rinden habitualmente a las embarcaciones singulares que llegan a este puerto coruñés.

50 CRUCEROS ARRIBARÁN A VIGO HASTA FIN DE AÑO

Lo que ya no gusta tanto en Vigo es que, además del millón de turistas que se esperan en las próximas fiestas navideñas para ver cuantos millones de leds instala el ayuntamiento en las calles de la ciudad, arriben a su puerto nada menos que 50 cruceros desde el 1 de septiembre hasta finales de diciembre, todo un récord porque traen 130.000 pasajeros a bordo. Hasta el pasado primero de agosto ya llegaron en los grandes buques trasatlánticos nada menos que 200.000 personas, con lo que un total de 330.000 cruceristas visitarán la ciudad olívica a lo largo del 2026. Hay días en que, tiene razón su alcalde, Abel Caballero… ¡Vigo parece Nueva York!    

TROZOS Y TRAZOS (de mi vida)

ABILIO

En aquellos días convulsos del golpe de estado en la Xunta, yo seguí trabajando en la Radio Galega porque Abilio Bernaldo de Quirós había sido nombrado director general de la CRTVG por el presidente Fernández Albor, quien, al menos aparentemente, había calmado la conspiración. Él también tenía claro que yo debería seguir al frente de la radio pública, pero nadie le había facilitado un nombre para ocupar el mismo cargo en la TVG. De lo que estaba seguro era de que no le servía Blanco Campaña, el famoso Camariñas, porque no se fiaba de él.

Yo le sugerí a Gerardo González Martín y tras consultar con gente del oficio, allá apareció mi compañero querido, con el que casi siempre lindó mi vida profesional. Allá en San Marcos, en el despacho principal de la tele. 

Sin embargo, mi tocayo, con una brillante biografía, pero con una pesada losa sobre su cabeza, no resistió las obligaciones del cargo y dimitió cuarenta días después de haber sido nombrado. El día de su fallecimiento, en Vigo, el 17 de julio de 2021, me enteré de que era bipolar; nunca me lo había contado a pesar de nuestra íntima amistad. Esa fue la causa que le obligó a dejar la televisión pública, a pesar de su inteligencia y de su capacidad de gestión.

Lo sentí muchísimo, sobre todo cuando empezó a circular aquello de Gerardo “El Breve” y Xerardo “El Bravo”, que en este este oficio hay muy mala gente y si los envidiosos volasen no veríamos el sol.

Verás. Era fin de semana y nos fuimos a Sanxenxo. Había que darle muchas vueltas al asunto, aunque Abilio se empeñó en una solución…

—- Lo que necesitamos es un director para la radio que para la tele ya lo tengo.

—- ¿Cómo?

—- Sí te voy a nombrar a ti director de TVG y tú, que tanto quieres a tu radio, búscale un director, que siempre te será más fácil.

—- No Abilio, yo no tengo ni idea de televisión, no puedo aceptar.

—- ¡Pues no te queda otro remedio! ¡Porque ya te he cesado en la radio!

Al final solo puse dos condiciones: que no tuviera ningún rechazo ni del Consejo de Administración de la CRTVG ni de la Xunta de Galicia. Y no hubo noes, pero sí el silencio sepulcral, absoluto, del vicepresidente Mariano Rajoy que se hacía pasar conmigo por “un amigo de toda la vida”.

Jamás desde aquel día le di la mano ni le dirigí la palabra. Ni siquiera respondí a sus invitaciones oficiales y solo una vez, cuando ambos los dos ya estábamos en Madrid, me invitó a comer. Pero aquella conversación pasó sin pena ni gloria.

Abilio Bernaldo de Quirós fue, sin duda, el mejor profesional y la mejor persona que he conocido en mi vida. Nunca lo olvidaré. Yo dirigí la Televisión de Galicia porque así lo quiso y fue un placer inmenso trabajar con él. Simplemente te diré que fue un gran jefe que en vez de darte los buenos días te contaba un chiste… para animarte. Porque, tenía razón mi tocayo, se necesitaba mucho ánimo en aquella época.

DROGAS

Llegué a la TVG y el guardia jurado no me abrió la barrera porque mi coche no estaba registrado, por lo que tuvo que confirmar con mi secretaria que yo era yo, el nuevo director. Mientras esto ocurría, dos tipos con cara de mafiosos vigilaban la maniobra desde una furgoneta blanca, a diez metros de la entrada. Le pregunté al guarda…

—- ¿Esa xente que é? ¿Qué fai ahí?

—- ¡Son Os Zamoranos!

—- ¿E que fan?

—- Seica venden droja…

—- ¿E ti non os botas de ahí?

—- ¿De ahí de dónde? Esa carretera é pública, non é a miña competencia.

—- ¿É porqué non chamas a policía para denuncialos? Porque cando están ahí é porque venderán a mercancía a xente que traballa aquí.

—- Ay eu deso non lle sei…

Preocupado tanto por los camellos como por la actitud del guarda, entré en el despacho con Purita, mi nueva secretaria y gran amiga tras el paso del tiempo, que pocas personas responden con tanta eficacia en su trabajo, indispensable para mantener la responsabilidad de ser la persona de máxima confianza.

Lo primero que me dijo fue:

—- Quere verte Carmen, unha das limpiadoras. Está na antesala esperando desde hai unha hora. Atópase moi nerviosa…

—- ¡Dille que pase!

Luego, sentada frente a mí, con el rostro lleno de tristeza, Carmen me confesaba:

—- ¡Eu non aguanto mais, señor director!

—- ¿É logo?

—- ¿Podería vir conmigo os servicios? ¡Quero ensinarlle algo!

Allá fuimos los dos a los wáteres de la planta baja. Fue abriendo de uno en uno varios compartimentos y mostrándome, llena de jeringuillas, la taza del inodoro.

Aquellos principios para mí, que había vivido en Vigo los tiempos de la Generación Perdida, eran terribles. La presencia de Los Zamoranos a diez metros de la entrada de los edificios de la tele y aquel panorama que me mostró Carmen, me anticipaban que en TVG había mucho drogadicto.

Así que, limpiar de drogas la casa se convirtió en mi prioridad. Y lo conseguimos.

Al día siguiente fui a visitar al gobernador civil de A Coruña, Ramón Berra. Me recibió en su despacho junto al jefe de la brigada antidroga de Galicia, que me desplegó sobre la mesa las fichas de todos los trabajadores de la tele que estaban enganchados a la heroína, por una parte; las de los cocainómanos, por la otra; y hasta las de los que fumaban porros.

Me quedé de piedra cuando vi que estaba fichada la presentadora del programa infantil, algunos otros rostros más o menos conocidos y las caras de algún mando intermedio. ¡Era como para desesperarse!

Cuando regresé a San Marcos fui recibiendo, con fotocopias de las fichas policiales en la mano, a los casos imposibles. Uno a uno, les ofrecí:

—- Si te vas te damos una indemnización y te buscamos ayuda en el proyecto Hombre, con la condición de que no vuelvas si no te has rehabilitado.

Algunos casos merecieron un tratamiento especial porque padecían enfermedades incurables, caso del jefe de emisiones, la presentadora de marras, el más popular de los guionistas y un cámara. Por los cuatro lloré en sus entierros con la satisfacción de que de las puertas de TVG se habían ido Los Zamoranos: los había echado la Policía Nacional al día siguiente de mi visita al gobernador.

Solucionado el mayor problema, comenzó el cambio de programación y de estilo.

                          TELEGAITA

A nosa televisión”, cuando comenzó mi etapa como director, recibía el apelativo popular de “telegaita” por sus programas-símbolo; a pesar de que solo tenía como competencia a los dos canales públicos de RTVE, su audiencia era escasa y se centraba, casi exclusivamente, en el público objetivo de las zonas más rurales del país, en las que arrasaba “Ruada”, espacio dirigido por Xosé Luís Blanco Campaña, mi predecesor.

—- Unha horterada…

Eso es lo que decía la mayoría del nuevo equipo directivo a los que pedí su opinión. Nos reunimos todos en A Toxa menos Pedro Revaldería, jefe de Informativos; él sabe muy bien el porqué de su ausencia.

De allí salió nuestra primera parrilla que pondríamos en antena en septiembre del 1987.

Se nos tiene que reconocer cuando menos originalidad, novedad, variedad en el menú y sobre todo el hecho de que la mayor parte de los programas de entretenimiento tenían todos carácter formativo y la cultura gallega era una absoluta prioridad.

Una vez asentada aquella parrilla, surgieron de nuestra imaginación programas musicales en una piscina, concursos para desarrollar el conocimiento del país, magazines con personajes de moda y de actualidad… Y comenzamos a ganar audiencia superando a TVE, considerada por aquel entonces el segundo mejor canal de Europa.

Aquella TVG colocó el mapa de Galicia en el Mundo con las retransmisiones en directo de acontecimientos deportivos -el mundial de hockey-, o los grandes shows en directo desde el Parque de Castrelos en Vigo, con participación de los mejores artistas del momento y emitidos por casi cien canales de Europa y de todo Latinoamérica. Esta fue la primera experiencia de este tipo que se hizo desde territorio español, con un importante despliegue técnico.

Por primera vez una televisión autonómica retransmitió en directo la visita de un Papa, concretamente Juan Pablo II, pese a la oposición de Monseñor Rouco Varela que prefería que lo hiciera TVE.

La televisión pública estatal quiso negociar la titularidad de la retransmisión más importante que se hizo desde Galicia en toda la historia -135 canales recibirían esta señal-; y mandó a San Marcos a una delegación encabezada por mi amigo Diego Carcedo, que insistía…

—- Pero la Iglesia quiere que hagamos nosotros el trabajo.

Y yo le contestaba…

—- Sí, pero nosotros tenemos un contrato firmado con el dueño del solar, que solo puede autorizar la entrada de nuestras cámaras, así que será TVG quien facilite la señal a quien quiera comprarla.  

—- Pero la Iglesia tiene al Artista.

—- Y nosotros el solar. Si quiere organizar aquí la Jornada Mundial de la Juventud o la retransmite TVG o se busca otro solar.

Al final, pesó el solar más que monseñor Rouco, arzobispo de Compostela, y la TVG, con “la colaboración especial” de RTVE llevó a cabo toda la programación de tan importante visita.

El solar no era otro que el Monte del Gozo.

A nosotros aquel trabajo no solo nos salió gratis; ganamos mucho dinero, aunque ese no fuese nuestro objetivo principal: más de 180 países supieron dónde se ubicaba Galicia. 

Y también fue mi equipo el que inició los telexornales propios prescindiendo de los servicios “de agencia” que nos vendían a precio de oro las empresas editoras de los periódicos; en las ciudades y comarcas más importantes montamos nuestras propias delegaciones. Así, las noticias y las opiniones que salían en pantalla las elaboraba nuestra propia redacción, no las de las productoras de los diarios.

Reducimos la producción externa y los trabajadores de TVG fueron los encargados de hacer los programas más importantes. De esta manera mermó el gasto de producción en un porcentaje elevado, al no existir la intermediación, innecesaria en un canal público con plantilla suficiente para elaborar una programación autonómica. 

TRES PASIONES

Pedro Sánchez tenía tres amigas “juanas”. Eran la misma, pero trabajaban distinto. Una era limpiadora de un colegio, otra limpiaba en un hospital y la tercera lo hacía en un ayuntamiento. De las tres habló hace tiempo en sus mítines electorales… aunque Ana Pastor y su “Maldita Hemeroteca” supo que no había tres “juanas”, ni siquiera una. Descubrió como el socialista solo seguía un guion para sus discursos.

Por eso lo que dice suena a hueco…

—– No se trata de un actor con capacidad para la interpretación. Solo es un político.

La única Xoana que yo conocí era de Ribadavia y muy apasionada.

—– ¿Por ti?

—– Que va, hombre, que va. 

Sentía pasión por su Tierra, más incluso que mi amigo Casasnovas. Ella fue la que me hizo entender aquel día, de hace muchas primaveras, lo importante que era, para una joven estudiante de Historia, sumergirse en la poética del paisaje a través de sus tres elementos básicos. Sobre todo, si es alguien que vive al pie de un castillo, cerca de dos ríos y rodeada de las cepas del buen vino.

La piedra es la historia, el agua es la vida y el Ribeiro es como la juventud sana, transparente y rubia; un caldo que embruja a quien lo bebe.

Los discursos de los políticos fallan, incluso en Galicia, porque están exentos de pasión. No aman a su Tierra, solo pretenden poseer el Poder. Jamás se detienen a pensar en el valor de las piedras ya desordenadas de un castillo en ruinas, en el que don García instaló su Corte y convirtió la Villa en capital de un Antiguo Reino. Ni se paran a disfrutar del agua, la gran fuente de salud. Y hasta desprecian el vino dorado, fruto de la uva tostada por el sol que calienta los agostos del valle.

— ¿Estás hablando de Ribadavia y el Ribeiro?

— Sí y este fin de semana es una buena oportunidad para hacer turismo por esos lugares donde la piedra calla, el vino habla y el agua canta.

Hoy nos despedimos aquí pensando en ese viaje. Recuerda que mañana volvemos a reencontrarnos en la Galicia Única. Buenos días y buena suerte.