galiciaunica Un recorrido semanal por Galicia, España.

EDICIÓN 793 – 29 de septiembre, 2026.

LOS ROSTROS DEL MIEDO

La Luna se fue de juerga esta noche con las meigas y se acostó por Trasdomonte casi de mañana, antes de que el sol se posase sobre la City entre la lluvia.

—– Pois foiche a primeria noite de xiada e néboa do Outono.

Ya me pudieron haber avisado para acompañarles en su danza y conjurar entre todos a la negra sombra que se cierne sobre nosotros.

—– ¿E que van a facer con nós? ¿Botarnos a peste para que morramos todos?

Una vez me contó Vitoria que su abuela le hablara de una historia que sucedió aquí en los tiempos de su bisabuela. Por lo visto, para que no se plantara tanto trigo en el agro y se vendiera en Galicia el que se cosechaba en Castilla, una avioneta pasaba de noche y lo fumigaba con un producto que arruinaba la cosecha.

—– Si facían iso… istes son quen de botarnos a nos esa merda que mata.

José se refiere al polvo sahariano que nos acompañó un par de veces el verano pasado y nos dejó a los asmáticos asirocados, dale que te pego al frus-frus. Su teoría es que ese no era de África, sino que lo echaban desde un avión.

Aquí, en este lugar tan próximo a la Compostela universal, a los pensionistas nos picó hace tiempo una mosca detrás de la oreja, que nos mantiene aún hoy con una patología neurológica de esas que te acerca demasiado al Mas Allá, de ahí que las conversaciones de la Nations League se sustituyan por lastimeras quejas sobre lo difícil que es ser viejo…

—– ¡A nos non salva nin o Apóstolo!

Desde hace una crisis, por lo menos, lo de las pensiones se ha convertido en la pelota de tenis de los políticos de todo el Estado; los unos amenazan y los otros cantan los fandangos de la “Salvaora”, mientras los más jóvenes se dedican a contar proyectos.

Yo les digo a los malos y a los buenos, a todos los que se sientan en ese Parlamento del desgobierno, que no jueguen ni con las cosas de comer ni con la salud… No vaya a ser que se encuentren con un ejército de yayos tomando los palacios igual que los jóvenes toman las calles.  

—– ¡Ben falado!

Aún es noche cerrada y ya son las ocho de la mañana. Estamos en otoño. Por si no lo sabes, los ancianos, por muy venerables que seamos, cada vez dormimos menos y parece como si la cama tuviera un muelle que se dispara a hora temprana para echarnos de su agradable compañía. Algunos, nos ponemos un chandal, tomamos un café y salimos para saludar al amanecer, cuando llegue, llegue o no tapado por las nubes de lluvia, que será hoy a las ocho y veintiocho.

Me preocupa como habrán pasado la noche los chavales de Madrid en la Puerta del Sol, los que piden una vivienda digna, su derecho constitucional; porque estos que gobiernan en el ayuntamiento, en la comunidad y en los palacios, son capaces de mandarles a los azules que ya se parecen mucho a los grises y dan palos a mansalva hasta que te echan.

Pero no. Ahí sigue la protesta, lo mismo que en el resto de España.

NI UNA MARICARMEN MÁS

A ver. Te resumo lo que pasa: la indignación social que produjo el desahucio de Maricamen en Madrid, la anciana discapacitada de 87 años que salió de su casa en camilla y que aún ayer tarde permanecía en el Hospital, derivó en manifestaciones todo el fin de semana pasado en toda España.

La de Madrid, la mas numerosa, no se cerró porque el Sindicato de Inquilinas e Inquilinos decidió convocar una acampada en la Puerta del Sol, donde se encuentra la sede de la Comunidad que preside Ayuso.

Bajo el lema “Ni una Maricarmen más” la concentración tiene carácter indefinido y un solo objetivo: que en el Consejo de Ministros que se celebra esta mañana se apruebe con carácter urgente un decreto ley que los sindicalistas llaman “Decreto Maricarmen”.

Ese decreto debe suponer: “el fin de los desahucios sin alternativa habitacional, contratos de alquiler indefinidos con renovación automática, la congelación del IPC en las rentas y límites estrictos a los pisos turísticos”.

Si no se aprueba esta mañana el Decreto, la protesta continuará y anuncian un otoño caliente en toda España. Por lo de pronto, en Barcelona, Valencia, Santiago de Compostela y otras ciudades españolas ya se están organizando acampadas de apoyo.

Estas acampadas, de carácter pacífico y autogestionadas en lo que se refiere a los servicios, han sido rechazadas y utilizadas políticamente por la derecha: el ayuntamiento de Madrid acusó ayer a la Delegación del Gobierno de “absoluta negligencia” por permitir la ocupación de un espacio público y no llevar a cabo su desalojo. Es decir, por no mandar a los “azules” a repartir palos.

En estos momentos toda España -afectada por la gran crisis de la vivienda que sufrimos- está muy atenta a lo que pase en el Consejo de Ministros.

Como te anticipaba, esta vez el sol apareció entre las nubes y la lluvia a las ocho y veinticuatro. Pocos éramos los que acudimos a recibirlo, que el día no está para convertirse en un caza amaneceres. Este martes nos va a regalar 20 grados de temperatura, pero esta tarde y la noche que viene la borrasca va a seguir llenando los embalses y aportará mucho caudal a nuestros ríos. Si tienes que viajar, ve con cuidado que las carreteras, con estas lluvias, están muy resbaladizas.

La verdad que hoy llegué a casa helado, no sé si por la primera xiada que decía José y yo no vi o por los rostros de miedo que vi en la poca gente que desafió al frío y a la lluvia. Hoy sí me he mojado, pero aun así sigo con ganas de tirarme al monte. Lo del Dr. Frame es peor: le encantaría vivir en el Amazonas con esa gente que cauteriza las heridas con hierbas. Me lo dice cuando me ve levantarme renqueante. Todo eso, aunque tengamos que sufrir las lluvias tropicales.  

HACE VEINTE AÑOS, EL UMIA BAJABA AZUL

En la foto parece hasta lindo, pero es un mal recuerdo. Todo el mundo pensó que el río Umia llegaría, contaminado, a la ría de Arousa. Un pavoroso incendio hizo explotar por los aires la factoría de la Bioquímica Brengtan en el año 2006 y al río Umia fueron a parar muchos de sus productos, peligrosos y contaminantes.

El suceso obligó a desalojar la mayor parte de las viviendas y empresas de Caldas de Reis y a cortar la carretera de Pontevedra a Compostela.

Todos los caldenses sintieron gran preocupación por su salud y los bateeiros y mariscadores de la ría próxima temieron lo peor: la gran contaminación de la ría con la muerte de toda su riqueza marisquera y pesquera.

Al final, los expertos lograron controlar el vertido pero aún hoy, en la taberna de O Muiño, escuchas…

—- Acordaste de aquel 6 de septembro…

Y a todos se les pone cara de miedo.

LOS MIGRANTES Y LOS EMIGRANTES

La verdad, señores dirigentes políticos de todos los colores, en esto de la emigración-inmigración no hay dios que os entienda. Por una parte, no se pueden construir viviendas al ritmo que todos desearíamos -eso decís- porque falta mano de obra. Hay en España, en este momento, más de 500 mil migrantes que desea le deis un permiso para trabajar de lo que sea, incluso de peones. Ellos pueden y deben de ser un buen soporte para nuestro mercado laboral.

Por otro lado, hay muchos jóvenes que se os van de esta España que, según decís, va como un cañón económicamente. Mas de 25.000 menores de 30 años, se escaparon en busca de una vida mejor a otros estados europeos, el año pasado. En la última década el crecimiento de la emigración española es de un 12% pero, sin un lugar donde vivir y con ofertas de empleo tan precarias que no se las cree nadie, es de suponer que siga creciendo ese porcentaje.

Ojo, que los que se van son los jóvenes. Los pensionistas y los mediopensionistas estamos aquí muy a gusto porque hemos conquistado la paz de los vivos, algunos trabajando para el Régimen hasta cincuenta años ininterrumpidos y a veces hasta sin vacaciones.

No os preocupa que se vayan nuestros hijos y nietos… pero es que a los de la derechona y a los de la derechita les preocupa que vengan migrantes a trabajar y a cotizar a la Seguridad Social. Es más, quieren echarlos a todos de forma indigna, poniéndolos de patitas en la frontera de Marruecos, que es un reino capaz de reventarnos Ceuta y Melilla enviándonos miles de jóvenes. Ellos no saben muy bien a que juegan, pero montan un caos como el que nos transmiten todos los días las televisiones, las que ejercen el periodismo progre… pero sobre todo las que defienden un capitalismo cada vez más salvaje.

(Déjame que abra un paréntesis para contarte que algunas televisiones privadas están explotando vilmente a sus trabajadores con el beneplácito de los progresistas).

Así que, o os explicáis a lo Rufián… o os mandamos a la mierda a lo Fernán Gómez.

Pero a ver si os aclaráis todos en vez de insultaros para que la gente entienda lo que pretende cada partido político para esta España que está harta de vosotros.

GALICIA EN ROJO

22

MARÍA “LA BRUJA”. CRIMEN Y CASTIGO.

Hace poco tiempo, un triste suceso conmovió a la villa de Bertamirans y a cuántos vivimos en un ayuntamiento que, por su nombre, Ames, ya te enamora. Dos señoras, tía y sobrina, de cincuenta y sesenta y pico años, fueron rociadas con gasolina y quemadas en plena calle de A Mahía, cuando salían de su domicilio. Pese a la heroicidad de algunos convecinos permanecieron largo tiempo hospitalizadas en estado grave mientras los dos autores de un hecho tan atroz ingresaron en prisión.

¿Qué por qué suceden estas cosas?  En este caso concreto, las causas fueron el dinero imposible de un alquiler y la semilla del diablo en los cerebros de ambos hombres. Pero…

Antes de que el edificio en cuestión fuera construido, había en el lugar una casa pequeña, en ruinas, medio quemada, en la que vivió María “La Bruja” cuando Rosalía de Castro compuso su poema “Campanas de Bastavales”. Al parecer “La Bruja” odiaba ese poema que se decía en todos los rincones del Val da Mahía… porque ensalzaba uno de los elementos que la Iglesia poseía para que acudieran los fieles a escuchar los sermones de aquel cura.

Don Froilán “le espantaba la clientela a “La Bruja” relacionándola con el diablo e incitando a sus feligreses a hacerle la vida imposible para que María se fuese de Bertamirans.

Pero como “La Bruja” practicaba la magia negra, como decía el cura, ningún vecino se atrevía a ponerse en contra de ella, que seguía teniendo mucha clientela procedente no solo de las aldeas limítrofes sino incluso de Compostela.

Adivinaba el porvenir, quitaba el mal de ojo, curaba el meigallo, ejercía como sanadora de ciertas enfermedades y era, sobre todo, el refugio “espiritual” de la gente desesperada; esa a la que Dios no hablaba en sus iglesias y los médicos desahuciaban.

Así que dejaron de llamarle “Bruja” y pasaron a llamarle “Meiga”, que para don Froilán era como si la comparasen con la mismísima Virgen. Y así se lo dijo a su arzobispo…

—- Su Eminencia Reverendísima. Esa mujer va a acabar con las creencias de nuestro pueblo. Yo he notado que viene menos gente a la Iglesia…

Otros curas de la comarca y el propio arzobispo no le daban importancia a las prácticas de María, pero don Froilán metía cizaña hasta en la taberna de Brión…

—- Todo o que vaia a ver a “Bruxa” arderá no inferno…

Y así, día tras día, con recalcitrante pesadez monotemática,  hasta que un día apareció María en la Taberna…  cuando don Froilán estaba pronunciando su discurso…

—- Manuel, ponme un vaso de viño e repite ronda para todos, incluido o señor cura…

—- Nooon, nooon. ¡Para mín non!

—- ¿E logo? ¿Ten medo de que estea embruxado? Ja,ja,ja,ja.

María aún estaba de buen ver y se puso coqueta con el asustado clérigo, incapaz de pronunciar palabra ante la mirada atónita de los allí presentes, admiradores de una mujer capaz de enfrentarse ella sola al poder de la Iglesia.

Desde aquel día ganó la popularidad que perdió el cura y todas las gentes de A Mahía la trataban con cariño y admiración, porque sus “remedios” curaban sus males. Hasta los de los huesos, tan frecuentes en los inviernos húmedos del Valle.

Don Froilán dejó de hablar de ella, pero ciertamente habían disminuido notablemente sus feligreses, pese a ser el templo de Bastavales de los más hermosos de la comarca y su entorno realmente envidiable.

Un día de enero, frío y húmedo, el corazón de don Froilán dejó de latir en la ya vieja casa rectoral. Vivía solo y nadie se enteró hasta pasados unos días, cuando Rosa, la criada, se curó de aquella mala gripe y se reintegró a su trabajo con el clérigo…

El cadáver del cura estaba en el suelo de la cocina, como si se hubiese desplomado, sin heridas ni rastro alguno de violencia. Así informó la Guardia Civil, por lo que el juez ordenó el levantamiento.

Don Froilán fue enterrado en cementerio de Abadín, junto a sus hermanos y padres, ya que poseían un panteón familiar de esos tan característicos de aquella parroquia.

Cuando don Froilán “morreu de repente” era el día trece, del mes de julio de 1885… El mismo día que un pavoroso incendio destruyó todo cuanto había dentro de la pequeña casa de piedra de María “La Bruja”, cuyos restos jamás encontró la ya por entonces muy benemérita, Guardia Civil.

Unos supusieron que sus poderes mágicos la trasladaron a una estrella del firmamento que parecía brillar más que las otras, aquella misma noche;  otros, por el contrario, hablaban de asesinato y culpaban a las autoridades policiales de la época de haber hecho desaparecer el cadáver; solo dos personas sentenciaron que María ya no quería ser ni bruja ni meiga y simplemente se había marchado a otro país.

Esta historia me la contó un emigrante retornado, de nombre Manuel, que me presentó mi amigo Luis Devesa, comiendo un día la estupenda carne del Restaurante Abelleira de Os Anxeles. Como final, añadió…

—- A mí me contaron en Maracaibo la historia de una señora que se había venido desde Ames y que tenía poderes especiales, pero nunca la pude asociar con María “La Bruja”, cuyas hazañas, a manera de cuento, decía mi tatarabuelo a mi abuelo y este a todos los nietos que junto a él nos criamos…

Lo poco conocida que resulta en la actualidad esta historia se debe a que no queda ningún habitante de la época vivo. Bertamiráns, en el siglo XIX era una aldea pequeña y no soñaba aún con convertirse en la gran City que es hoy.

Por cierto. Dos días después de la muerte de aquel cura fallecía en Padrón, en su casa de A Matanza, la insigne Rosalía de Castro.

UN MUSEO A CIELO ABIERTO

Nuestro origen más lejano en el tiempo está escrito en los menhires, en los dólmenes, en los megalitos y en los petroglifos.

Se reparten estos símbolos de nuestro pasado por la piel verde del país, al igual que los castros, ocupados también por los celtas; tan guerreros como las legiones de Roma que nos legaron vías, puentes, campamentos, casas de baños, ciudades amuralladas y una cultura extraordinaria.

Los nobles de la Galicia medieval eligieron asimismo paisajes únicos para levantar sus fortalezas y castillos; y los monjes construyeron sus influyentes monasterios en los más hermosos lugares.

El relato fantástico nos habla del ermitaño llamado Pelayo, descubridor del Campus Stellae, en donde se halló la tumba del Hijo del Trueno, Santiago, el Apóstol, que aún sigue siendo motivo principal de las peregrinaciones y del turismo cultural a Compostela…

Releyendo la historia bien se entiende a Otero Pedrayo cuando escribió aquello de…

—- Galicia es un gran museo a cielo abierto.

Porque posee el país cientos de lugares histórico-artísticos en medio de inigualables perspectivas que hacen más agradable al viajero su interés por la cultura. Los museos al aire libre son atalayas magníficas que nos reconfortan con la hermosura del paisaje de un valle por donde discurre el río que matiza el territorio. Una ría que genera la bahía mansa con playas y puertos de acuarela. O el mar infinito en el que se pierde la mirada.

Por eso merece la pena, viajero, que además de conocer Santiago y su Camino de Estrellas, te pierdas en los lugares y ciudades donde el tiempo escribió otras historias de Galicia.

Por mi parte, hoy pauso el tiempo para buscar nuevos temas de vuestro interés. Vuelvo mañana. Gracias por leerme y me gustaría mucho que me contarías que os parecen los capítulos de Galicia en Rojo, que es mi segundo libro.

Buenos días y buena suerte.