galiciaunica Un recorrido semanal por Galicia, España.

EDICIÓN 797 – Sábado, 3 de octubre, 2026

CONTRA LAS TRAICIONES DE LA VIDA URBANA

A mi amiga María le sorprende que busque refugio monacal entre los límites de la aldea; pero, te digo… Yo solo me propongo disfrutar de la vida corta; algo así como apurar las horas apreciando el placer que me rodea cada día a cada hora, en cada minuto y si me apuran, en cada segundo.

—– Pero… ¿Qué es eso de la vida corta?

Es el momento en el que todo se detiene para que tú disfrutes la inmediatez entre la belleza que descubres en tu entorno…  

¿Te has parado a escuchar el canto del agua bailarina bajo los alisos? Detente y observa como el Riamonte, a su paso por los molinos de Vilar, prolonga la estética del paisaje. En él beben las libélulas y todos los seres vivos se miran en su espejo. Es un oasis de agua para calmar las imperfecciones.

Solo un minuto de vida contemplativa que pases en ese lugar magnífico te servirá para mejor sentir las sensaciones más agradables de tu aventura, alejado de las traiciones del día a día urbano.

—– ¿Qué traiciones?

Pues… Las que llevas en tu mochila, las más íntimas; y las que generan los poderes contra ti y contra tu gente en el día a día, que son públicas. Ambas hacen daño. Lastiman a ti y a tu gente. Por eso es necesario preservar la mente contra la rabia que provocan las unas y las otras.  

Ese Sol que ves, se me presentó esta mañana en medio del Parque Central a las 08’33, justo a la hora en que lo esperaba. Salió entre nubes otoñales de amanecer, algunas con pinta de traernos el agua de la vida esta misma tarde, como reza en los pronósticos. Hace un frío húmedo que me obliga a caminar de prisa para sudar los males que tengo y otros que pudiera tener, aunque a este anciano ya no le sea permitido hacer carreras. Pero el de hoy será el día más caluroso de la semana, que nos anuncian 28 grados. Este tiempo cambiante me recuerda el Sáhara: frío de noche y casi ardiente mas allá del mediodía.    

PASÓ UN DÍA NO GROVE

El presidente del Gobierno pasó la víspera del día de autos en A Toxa, asistiendo a la entrega del premio Josep Piqué al expresidente portugués Marcelo Rebelo de Sousa y participando en el Foro La Toja. De paso, se fue a la “Festa do Marisco do Grove” en la que probó 16 variedades, entre otras el pulpo. Dijo una vez que le sabía a chicle, pero ya cambió de opinión. Abel Caballero y otros compañeros del PSOE gallego le invitaron a “polvo da Illa de Arousa”, en su punto, con sabor a nécora y a los otros mariscos de los que se alimenta. Por unas horas, los aires de la ría lograron que Sánchez se olvidara de que ayer iba a librar su gran batalla, aunque en su paseo por la villa meca lo pudo suponer. Alguno, identificado por los socialistas como del PP, le llamó sinvergüenza. Es que todo se contagia. Por lo visto el “boca fácil” vive de alquilar pisos en el verano.   

PERDIÓ LA BATALLA

Ayer pasó lo se que esperaba. Las tres derechas de la cámara enarbolaron su bandera, la del dinero, la de los billetes producto de la corrupción, que es asunto que viene de muy atrás y que les afecta también a PP, a Vox y sobre todo a Junts, escisión pura y dura de la antigua Convergencia del 3% de comisión y del clan Pujol.  

Las tres derechas, lideradas por dos bienmandados y una recadera, echaron ayer por tierra la esperanza de ocho millones de desesperados que veían en la aprobación de los decretos “Maricarmen” el fin de su calvario, el que sufren desde el día en que Ana Botella, a la sazón alcaldesa de Madrid, dio entrada en su ciudad a los fondos buitres, a quienes vendió los edificios sociales propiedad del ayuntamiento, es decir, de todos los madrileños. Nadie, ninguno de los diputados, se lo recordó a Feijóo cuando intentó justificarse diciendo que Sánchez pretendía arreglar el problema de la vivienda en tres días cuando llevaba ocho años gobernando.

Ayer, las tres derechas votaron no y Pedro Sánchez perdió la batalla.

LOS GRITOS DE LA ESPERANZA

Mientras ellos votaban no… en todas las ciudades de esta España políticamente rota se escuchaban voces jóvenes y menos jóvenes, las de la desesperación, diciéndoles a las tres derechas que ellos seguirán luchando: continuarán sus acampadas de forma indefinida, acudirán con su fuerza joven a todos los lugares del país en donde un especulador pretenda echar de su casa a un anciano, pelearán por una vivienda digna para todos, por los alquileres justos y paralizarán España entera con una huelga general, en la que exigirán que los bancos devuelvan el dinero que les prestó Rajoy cuando era presidente, 60.000 millones de euros con los que se podrían construir las 600.000 viviendas que dicen hay de menos en esta España nuestra.

Ayer, ellos, los sindicados y no afiliados que alzaron sus protestas por toda la geografía española, le dejaron claro a las tres derechas que son la esperanza a la que se aferran los ocho millones de españoles que malviven sin vivienda y con sus miserias, para que los ricos sean aún más ricos.

ELECCIONES

Sí. Yo le diría a Pedro Sánchez que las convoque ya y que en noviembre libremos la batalla de las urnas. Es que ayer quedó claro quienes buscan solo su beneficio sometiéndose al poder del dinero y quienes están dispuestos a fortalecer el Estado de Bienestar, en el que todos podamos llevar una vida digna. Ayer quedó claro que ni Feijóo, ni Abascal, ni Puigdemont se merecen nuestro voto.

A esa gente es a la que hay que echar cuanto antes de la política. De lo contrario, si estos tres detentan el poder, seremos testigos mudos de como se va suicidando nuestra sociedad.   

EL “TABÚ” DEL QUE NADIE HABLA

Hay una realidad que se esconde en muchos cerebros que mueven aún piernas y brazos, y son capaces de razonar el porqué de la existencia del ser humano, al llegar a ciertas edades.

Es lo que se dice el “hastío de vivir”, algo que provocan los granos en el culo, el dolor de rodillas, las malas digestiones, el insomnio y esas pequeñas cruces que a diario hacen que la “vida se te atragante” pese a estar rodeado de felicidad, la que te transmiten pareja, hijos y nietos.

En Holanda estudian extender la legalidad de la eutanasia “a las personas mayores cansadas de vivir” y ya no es al primero que escucho en la radio decir que se irá a vivir a Ámsterdam.

“En España no se puede morir dignamente”, dicen los partidarios del suicidio asistido; es que la mayoría de los médicos apelan a su juramento hipocrático y abogan por una buena asistencia sanitaria de cuidados paliativos, para ayudar a morir al enfermo terminal, sin un plazo determinado.

La política y una buena parte de la sociedad da la espalda al cansancio de vivir que asocian a la depresión, el diagnóstico más frecuente de los profesionales. Pero la realidad nos dice que este estado de ánimo se debe a la falta de energía, a la desaparición de la fortaleza física y mental, algo que te agota hasta no encontrarle sentido a la existencia. Comenzarás a sentirlo cuando te pique todo el cuerpo porque ahora resulta que solo te sirve el algodón para tapar todas tus vergüenzas.

El debate, sin duda, continuará durante mucho tiempo… porque en él se ha metido siempre un contenido religioso y eso divide a la sociedad.

Personalmente, a pesar de que también soy un anciano herido, no tengo ninguna prisa por irme de este mundo ni tampoco me apetece cambiar de país.   

LLEGAN LOS ROBOTS A STELLANTIS

De lo que es la antigua Citroen de toda la vida, de Stellantis, la gran factoría automovilística de Vigo -a la que no solo hemos apoyado sino también cumplido todas sus necesidades de infraestructuras-, solo queda el vacío. Ya no está en la factoría la maquinaria que empleaba últimamente para fabricar el Peugeot 301 y el Citroën C- Elysée y lo que está construyendo es un foso de 440 metros cúbicos. Dicen que será un moderno espacio de apriete de ejes y baterías y anuncian la llegada de los robots para la fabricación de un futuro modelo o el modelo del futuro, que no sé muy bien de que se trata.

Cuando los robots andan por el medio es que llega la automatización total y nadie sabe decirme cuántas personas de verdad, de las que cobran un sueldo, harán falta entonces para fabricar coches. Verás, mientras en la factoría de Balaídos están en obras, los casi once mil empleados de Stellantis andan con el culo prieto, porque no sería la primera vez que se reduce la plantilla.

Esperemos que los franceses que dirigen una de las industrias básicas del Vigo industrial resulten ser mas humanos que humanoides y los temores se deshagan mas allá de las islas Cíes.      

LAXE, AQUEL BUEN PRESIDENTE, PREMIADO

Me he enterado por el periódico que a Fernando González Laxe -aquel gran presidente de Galicia que hoy casi tenemos olvidado- le han premiado en Madrid con la Gran Cruz al Mérito en el Servicio de la Economía, galardón que otorga el Consejo General de Economistas de España a aquellas figuras que han contribuido especialmente al progreso económico y social del país. No sabéis lo que me alegro porque sé de su gran labor en la evolución de la Pesca en esta Galicia Única y sobre todo conozco bien sus valores como político y su acción como presidente de la Xunta.

Para mí, por la diferencia de edad, siempre fue “el joven presidente” y los que de alguna u otra manera seguimos su buen hacer como líder del país, mucho lo recordamos cuando anotamos en el debe de sus rivales las cafradas que intentaron hacerle y de las que siempre salió bien parado. Recuerdo un programa de Venevisión, al que nos invitaron Carmen Victoria Pérez “La Flaca” y Orlando Urdaneta; en el conquistó no solo a los gallegos en Venezuela sino también a muchísimos venezolanos.

Al día siguiente de la entrevista, mi amigo Devesa me comentó comiendo en el restaurante italiano de Luís, un amigo de Celanova:

— Ahora entiendo porque esa Galicia nuestra está cobrando tanto interés en nuestro mundo. Este chico, Laxe, es además de un buen político un gran especialista en economía, como demostró anoche en la tele.

Pero Fernando no era cacique, por eso no siguió en San Caetano.

VIVA SAN FROILÁN Y SU PULPO

Tampoco en Galicia, después de lo sucedido en el Congreso ayer y con acampada en la Plaza del Obradoiro, tenemos hoy cuerpo de jota. Sin embargo, desde mañana domingo y durante siete días, Lugo va a festejar a su patrono, San Froilán, con el mayor derroche de verbenas y conciertos; con doce de las mejores orquestas -entre otras Panorama y París de Noia- y las actuaciones de Malú, Juan Magán, Sidecars, Celtas Cortos y The Rapants. También habrá un espectáculo de 500 drones haciendo figuras sobre el cielo de la ciudad.

Pero lo que mola del San Froilán es la feria. En ella se toma el mejor pulpo de Galicia y a eso es a lo que van miles de gallegos y foráneos, a comer pulpo.

Yo ya le dije a Gloria: comer tenemos que comer, así que reserva un día para ir esta semana que viene a Lugo a ver a los amigos y a jartarse de pulpo… ¡Sabe a mar con una pizca de gloria por encima!  

GENTE ÚNICA

1 – EL ÚNICO VECINO DE UN PARAÍSO LLAMADO SUARBOL

Ya ves. A pesar de la edad, sigo sintiendo pasión por la belleza del paisaje de mi país y por su paisanaje. Especialmente en verano, la estación que me permitía ascender al “Piapaxaro” o al “Cuiña”, que es lo mismo que decir mis dos cumbres favoritas de O Courel y de Ancares, las sierras más emblemáticas de la Galicia Única.

La grandiosidad de la montaña de Ancares. Este es el Pico Cuiña.

Hace veinte años que Ramón cumplió ochenta, pero ya no contesta al teléfono. No sé si porque ya viajó al espacio o porque sus cien, que tendría ahora, no le permiten ya atender a viejos amigos. Verás…

La primera vez que fui a Ancares estaba en construcción el albergue de Degrada y José María, el de Piornedo, abría solo una bodega que hacía de taberna. Mis niños de los setenta ni siquiera habían nacido.

Llegar hasta allí era un suplicio. Porque la serpenteante pista de Degrada tenía sus peores tramos con empedrado de pizarra y a Piornedo ni siquiera había pista, solo un camino de carro trazado en la era prerromana. Desde Becerreá tardabas tres horas y un día. Sí… Y un día caminando. Aún había gente que vivía en pallozas y solo algunos de los Montañeros Celtas llegaban hasta allí desde Vigo.

En esos días de hace sesenta años no había manera de llegar a Suárbol, solo atravesando el monte por el sendero de aquel bosque, donde los castaños y los carballos eran todos centenarios.

Suárbol marcaba el límite, como el Tres Obispos, de los antiguos reinos de Galicia, Asturias y León. Y de este pueblo, el más bello de todos los pueblos de la sierra, se habían ido todos menos Ramón.  Emigraron a Barcelona, pero su descendencia aún cumple con el rito veraniego de pasar unos días en el pueblo.

El pueblo mas bonito de Ancares, Suarbol.

Ramón vivía allí solo, durante nueve meses al año, cuidando y abriendo las casas de sus convecinos con quienes había establecido el gran pacto laboral.

A mí me pareció que allí, en Suarbol, Ramón hacía de Alfredo, que era el portero del edificio donde yo vivía en Vigo… ¡Gente magnífica, educada y servicial! ¡Buena gente!

Cuando hablé con Ramón por primera vez tenía yo una tremenda curiosidad periodístico-radiofónica que procuraba recoger en uno de aquellos “Ingras” de la época, una tecnología que metía miedo…

—- ¿E vostede naceu aquí, Ramón?

—- Siiií… ¡No inverno! ¡Por eso nunca teño frío!

—- ¿Vive solo en Suárbol?

—- Hasta xuño, qué es cando veñen os de Barcelona…

—- ¿…?

—- Estas casas todas, salvo a miña, son de xente que migrou a Barcelona e viene no verán, a pasar as vacaciones…

—- Pero vostede anda por todalas casas como si foran suas, que eu veno vín…

—- Siiiiiií… Eu as cuido.  ¡E do que vivo! Porque do campo no vive nadie…

Ramón hablaba cierto “castrapo” típico de Suarbol, que era pueblo cuya posesión reclamaban tres provincias.

En esto se me ocurre a mí comprobar si aquel “Ingra” había grabado la conversación.  Y sí, fielmente la repetía hasta que Ramón gritó…

—- ¡Eiiiih! ¡Pero yesto que yes! ¡Tú eres el demo! ¡Vaite de aquí, mecagoenlaputa!

Y literalmente me echó del pueblo, sacho en mano, agitándolo y clamando al cielo…

Ramón y Xerardo

Volví a Ancares en los setenta, cuando ya la carretera de Degrada era de asfalto, estaba en construcción la “serpiente” que aún sirve para llegar a Piornedo; y entre esta aldea y Suárbol ya construyeran una pista decente para los todoterreno…

El verano asomaba tímido al pie del pico Cuiña y allí estaba Ramón, tranquilamente sentado al sol en el muro de la Iglesia, que esta tierra te invita a aprovechar el buen tiempo…

Se me ocurrió entrar en el templo milagrosamente abierto porque recién llegara el cura. Le saludé a él y a Dios para convencerme de que yo ya no era el diablo en aquel lugar y proseguí, entonces, mi conversación pendiente con Ramón García Cadavedo al que un sobrino le trajera de Barcelona un transistor que…

— E millor que el teu porque aquí se escoita cantare…

— ¿E como foi o inverno, Ramón?

— A neve chegou hastra el tellado… ¡Tive que cavar túneles para chegar hastra las casas!

— ¿E si enfermas que fás?

— ¡Foderme…!

Íbamos caminando entre las casas de piedra e imaginaba yo a aquel hombre solo, con música de lobos de fondo y viento de fieras silbando, en esas noches de “nevarísimas” de Ancares.

Porque… ¿Sabes? En aquellos tiempos por no haber no había ni tele…

— Ramón… ¿E ti que fas cando neva tantísimo e chega a noite?

— Pois moitas cosas. Mira… Fágome a cena… Prepárome un grolo… Xogo unha partida de tute que gaño siempre… E como campeón lévome a mi mesmo para la cama…

Aquel día veraniego, en medio de aquel pueblo de soledades invernales, escuché las alegres voces de niños y niñas que se hablaban en catalán e imaginé a Ramón en Barcelona…

— Eu non fun…

— Xa, pero… ¿Por qué te quedaches?

— Por dous males…

— ¿…?

— Dous males de amores…

— Non te entendo…

— Por unha rapaza que me cambió por outro antes de subir o autobús… E por amor a esta Terra; porque non sei vivir sin ela…

Aquello me sonó a canción de Pucho Boedo y le invité a Ramón a subir conmigo al Pico Cuiña…

Si alguna vez vas y llegas a la cumbre comprenderás mejor las razones de aquel hombre de grandes invernías, personaje único de Suárbol, un hermoso lugar de Ancares cuya fronteriza propiedad se la quedó, al final, la provincia de León.

Y si no te atreves a subir a la cumbre, viaja a Suárbol a través de la red y del amor que le profesa una descendiente de aquellas personas que un día lo cambiaron por Barcelona. Se llama Noelia Quiroga y su web www.suarbol.es es fruto de un gran amor a las raíces.

AQUELLOS TRENES

Anuncio hoy próximo viaje a Vigo, que me comen los recuerdos. Lo haré en tren a pesar de que, a mí estos trenes modernos me resultan menos románticos que aquellos de los tiempos de Rosalía de Castro, quien tuvo a bien contarnos que aquel primer convoy entre Carril y Santiago fue fruto de la generosidad de los emigrantes gallegos en América.

Desde entonces, llegaron las Mikado de vapor y más tarde las máquinas diésel, el tren electrificado, el Talgo pendular y hasta el AVE.

Los de antes eran trenes que olían a tren, como decía Cela, que se consideraba románticamente intoxicado de humo de carbón porque había nacido con el “Compostelano”, aquel ferrocarril que dirigió su tío Camilo José.

Además, los trenes de antes hacían patente su poder de hierro entonando su chacachá de estación pequeña en estación mediana, hasta llegar a la grande.

Eran trenes de ida y vuelta y en ellos se hacían amigos e incluso se encontraban amoríos. Porque en ellos tenías tiempo para todo, incluso para insertar el paisaje admirado en el cuadro de la ventanilla.

Por eso le perdonábamos su retraso.

TE ECHO DE MENOS, VIGO

Entonces, para terminar la crónica te invito a subir al mirador de Martín Codax, que inventó la poesía, para comprender mejor la grandiosidad de la Bahía de Vigo. Desde él alcanzaremos las ribeiras de un mar de poetas que figura en las Cantigas del Rey Sabio como “el paraíso a donde ir a bañarse con la amada, en la dulzura de sus aguas”. Aunque será desde el propio mar, navegando sobre los espejos que ocultan sus tesoros, donde nuestro asombro se llenará de Ría…

De ella emergen Islas y en sus riberas crecen puertos. Nacen a flor de agua las bateas de la vida bajo el puente de la modernidad. Esta es la cuna de vocaciones marineras que se notan aún sobre la gamela. Espacio de reposo, para el gran barco crucero. Placer de viajeros de mar tranquila que buscan el verano al otro lado. Campo de regatas de veleros bien arbolados. Grandes o pequeñas playas bajo techo azul de cielos claros. La ciudad es hija de Neptuno, por eso en las islas próximas crecieron nereidas.

Y Vigo, la ciudad, lo preside todo, mirándose en el espejo de su Ría. Porque en el mar encuentra su razón de vivir. Por eso tiene un montón de enamorados. De todas las ciudades en las que viví, esta es la que echo de menos.   

Mañana, si te apetece, nos reencontramos otra vez en este espacio de libertad. Siempre tendré cosas que contarte. Gracias por leerme. Buenos días y buena suerte