galiciaunica Un recorrido semanal por la comunidad autónoma de Galicia, España.

GRANJAS DE MAR

Las mariscadoras de Carril convirtieron el mar de Arousa en una granja de bivalvos adelantándose a un concepto que hoy todos conocemos como Acuicultura. Las siguieron los mejilloneros con sus bateas, quienes rentabilizaron un sector básico en la Galicia marinera actual y  se colocaron como líderes mundiales de esta producción. Más tarde nos sorprendieron a propios y a extraños los cultivos de peces en granjas, en las que se desarrollaron técnicas de cría y engorde. Rodaballo, lenguado, lubina, dorada, besugo, trucha, salmón y pulpo son hoy en día especies muy cotizadas no solo en nuestros mercados si no también más allá de las fronteras europeas.

Las granjas de mar son la gran alternativa que inventó el ser humano ante la disminución de los ejemplares más comunes de la despensa marina.  

La Acuicultura empezó a ser alternativa allá por los años 70. Más de 3 décadas después, al igual que ocurrió con la agricultura y la ganadería, ya no es el hombre el que nos cuida y alimenta… ¡Son las máquinas!

Quizás no lo sepas, pero, hoy en día, la mayoría del pescado que consumimos procede de granjas como ésta, perteneciente a la empresa Prodemar:

Cada uno de los 460 tanques de esta granja de peces posibilita el crecimiento de miles de rodaballos. Galicia es a nivel mundial una de las principales exportadoras de esta especie marina cultivada, porque la nuestra es la zona del mundo con el nivel de temperaturas más adecuado para su cría. 

El rodaballo es además una de las especies marinas en peligro de extinción, por lo que ADENA recomienda que lo consumamos tan sólo si procede de instalaciones de acuicultura. Yo lo hago para ahorrar, pero tampoco noto la diferencia entre los peces de granja y los llamados salvajes.

Seis meses permanece en esta guardería. Su alimentación varía con el tamaño, según va creciendo. Come aceites y arenas de pescado, con lo que se anulan totalmente las posibilidades de que se originen en su interior enfermedades propias de la grasa animal. Pasan aquí dos años y cuando alcanzan los dos kilos de peso empiezan a comercializarse.

A nivel internacional se negocian unas 8.000 toneladas, de las que 3.300 proceden de de Galicia.

Como te decía, en la mesa no hay quien lo distinga si te lo prepara un buen Cheff y la salsa es buena compañera de sabor.

En los últimos tiempos, sin embargo, se exige más a estas Granjas de Mar; y lo que es sumamente importante para nosotros es el aumento de piscifactorías que siguen la normativa de producción ecológica.

Te preguntarás en que se diferencian, habida cuenta que el emplazamiento de las piscifactorías garantiza el hábitat de las crías. Bien, hay cuatro aspectos que solo avalan las granjas ecológicas de peces.

La alimentación. En este tipo de criaderos a los peces solo se les da piensos ecológicos procedentes de pesquerías sostenibles certificadas.

Los ciclos productivos. Respetan el crecimiento natural de los peces.

Contaminación. Se vigila el medio ambiente evitando la contaminación por residuos y se controla la cantidad de crías por tanque.

Tratamientos. En la acuicultura ecológica no se pueden aplicar los tratamientos preventivos, como a veces se llevan a cabo en la cría convencional de pescado.

Curiosamente no fue un pez el primer producto ecológico que salió del mar de Galicia para el consumo humano. La empresa coruñesa “Portomuiños” fue pionera en ofertar algas ecológicas frescas, deshidratadas en conserva, pero de recolección silvestre. En la actualidad explotan una Granja de Mar ecológica en la desembocadura del río Anllóns, en Ponteceso, donde cultivan berberecho y almeja. Después de tres años de trabajo, “Portomuiños” tiene su hueco en tiendas gourmet lo que le permite un precio final competitivo.

Una de las empresas más destacadas en acuicultura marina es la coruñesa “Isidro de la Cal” cuyos trabajos en I+D dieron sus frutos con una importante novedad, el cultivo en granja del besugo. Comenzaron en el 2002 y hoy en día crían nada menos que 250 toneladas anuales. Es la única empresa en el mundo que cultiva este pez en una Granja de Mar.

Ante este éxito la empresa invierte actualmente 1,6 millones de euros en Investigación y Desarrollo. Trabaja en el cultivo de dos nuevas especies, el abadejo y el mero. Para la explotación de un producto de Granja, tienen tres criterios básicos: que se trate de especies cuyas capturas estén disminuyendo, con alto consumo en España  y que sean gallegas, porque ya están adaptadas a nuestro entorno.

25 empresas componen hoy en día este grupo en el que trabajan alrededor de 500 personas. Su vicepresidente ejecutivo mantiene esta teoría:

—- España es el país que más pescado consume por habitante de toda Europa y uno de los que más lo hacen en el mundo. Lo único que exige es un buen producto.