galiciaunica Un recorrido semanal por Galicia, España.

GUSTAVO SALLE, EL OREJANO.

“…porque a tuítos ellos le han puesto la marca y tienen envidia de verme orejano” (Serafín José García, pensador uruguayo)

Por J. J. García Pena

Cuando el poeta oriental escribió esos versos urticantes en contra de las constreñidas reglas del poder establecido, no podía suponer que los mismos le calzarían como un fino y cruel guante de cabritilla a otro oriental -quizás más incisivo y sin duda más arriesgado que el propio vate, al que no llegó a conocer. Hubiesen sido una dupla admirable el poeta y el guerrero, me digo.

El doctor Salle, fértil generador de neo expresiones que ya son de dominio público en todo Uruguay, es un recién ingresado -a golpe de verdad, megáfono y cojones- , en “La cueva de Alí Babá” en donde medra, al decir del propio doctor , “la casta política”, valga decir en el Parlamento uruguayo.

Pero es un avezado batallador con más de cuarenta denuncias de corrupción efectuadas, con nombres y apellidos, ante Fiscalía y más de dos décadas de continuo batallar contra los males endémicos que trae consigo la rancia “clepto corporato cracia” (tal como lo repite y nadie se atreve a enfrentarlo con pruebas en contrario), monstruo de mil cabezas y con un sólo propósito: manipular, (Davos mediante) a los politíteres locales para, así, controlar a la Humanidad.

¿Tendrán razón, al final, “el loco Salle” y su hija y fiel escudera Nicoll? Yo, hombre del llano, ateo y librepensador, no lo sé, pero lo barrunto.

Lo comprobado es que, desde antes de poner un pie en recinto parlamentario, ya los amenazaron con aplicarles el artículo 115 de la Constitución uruguaya: Si se “desbocan”, los expulsamos. Gustavo, constitucionalista acérrimo, demostrando más inteligencia y entereza moral en sus convicciones que todos ellos juntos (¡97 contra 2!), viene resistiendo el embate de las lenguas viperinas y las arteras zancadillas trogloditas. Es fácil imaginar, por tanto, la “gracia” que la irrupción de Gustavo y Nicoll en el sagrado recinto de la Cámara de Diputados ha causado entre sus vecinos de bancada. Su combate -porque de batallar se trata su misión para despertar conciencias- no tiene buena prensa….

Y no es la envidia el único (ni siquiera es el principal) motor en contra de la prédica de este uruguayo singular. Hay uno mucho más prosaico e inconfesable: el miedo del rebaño.

En este caso puntual, el adocenado miedo corporatocrático.

Más que envidia, al batallador hombre de leyes, sus pares letienen miedo, porque entre los céibos estorba un quebracho”.

Para mejor conocer a este personaje único que es el diputado uruguayo Gustavo Salle, del partido Identidad Soberana, creemos interesante mostraros la entrevista que mantuvo con el compañero Ariel en el canal Sallazo TV, que nos ofrece una amplia dimensión de la acusada personalidad del político y de sus ideas. Estas, serían perfectamente aplicables en cualquier estado de este mundo, actualmente tan perdido. Si sientes curiosidad por conocerle y tienes ganas de establecer comparaciones con la generalidad de los parlamentarios de España y América Latina, no dejes de darle al play, para disfrutar de su palabra. Salle, te repito, es único.