galiciaunica Un recorrido semanal por la comunidad autónoma de Galicia, España.

ISLAS CON LEYENDA

Puente de Rande

Navegamos bajo el símbolo de la modernidad del Mar de Vigo y sobre el parque arqueológico submarino que, entre bateas, oculta el estrecho de Rande: dicen que este fue el escenario de la mayor batalla naval de la historia y que la bahía esconde aún el tesoro de la “Flota de la Plata”.

Islas de San Simón

Sobre la Ría parece nadar el espíritu de Martín Codax, primer poeta medieval que se inspiró, juntamente con Mendiño, en este mar y en las dos pequeñas islas que presiden el espacio, San Antonio y San Simón. Sombras y luces interrelacionan su pasado. La leyenda nos cuenta la existencia de monjes benedictinos expulsados por vikingos y sarracenos, y de piratas sanguinarios que aquí celebraban sus orgías. La historia solo documenta la presencia de eremitas templarios en el siglo XII. La negra sombra de habla de un lazareto de leprosos en el siglo XIX y de una dura cárcel franquista en 1936. Las luces iluminan su futuro como espacio recuperado para la cultura. Además, poseen gran valor botánico o medioambiental.

Isla de Tambo.

En la ría de Pontevedra la isla-símbolo es la de Tambo, que poseyó la Marina Española desde hace un siglo, cuando el político Montero Ríos se la vendió por un millón de pesetas. Pero ya ha sido desafectada, por lo que ya no es un recinto militar. Los ayuntamientos de Poio, Marín y Pontevedra pretenden su inclusión en el Parque de las Illas Atlánticas, aunque la normativa de Parques Nacionales lo impida. La leyenda dice que desde Tambo, el ermitaño San Fructuoso caminó sobre las aguas para llegar a Poio y fundar allí el actual monasterio. Por eso la cima de la isla refulge en las noches de tormenta: es cuando se muestra su Arcángel, protector de los marineros de Marín en los duros días de temporal.

Islas Sisargas.

Más al norte, en el principio y fin de la Costa de la Muerte, -frente al Cabo de San Adrián-, emergen la Chica, la Malante y la Grande, las Illas Sisargas, capricho atlántico, nido de la mayor colonia de gaviotas y cormoranes de Galicia y roca esculpida a la que se aferran, dicen, los mejores percebes. La fantasía habla de normandos guerreros y de piratas de pata de palo que escondían tesoros en la Grande, donde se ubica el Faro. También aquí se apareció la Virgen marinera para salvar del naufragio a un pesquero de Laxe. Cuentan que de ahí viene la devoción por Nosa Señora do Carme, en todo el país…

Isla Miranda.

Hay una isla pequeña casi inapreciable para los no curiosos, que adorna la Ría de Ares desde Punta Miranda. Tiene una hermosa leyenda que habla de una nereida, mitad pez y mitad mujer, que nadaba alegre, cantando, acompañada de sus hermanos peces, por todas las playas de las Rías Altas. Al atardecer, siempre iba a Isla Miranda para posar sobre la roca su cola  y peinar sus largos cabellos. Así la conoció aquel Príncipe de la noble hidalguía de Galicia y en la Isla Miranda surgió la historia de amor más bella de todas las historias jamás contadas: porque aquella sirena se convirtió en la mujer más hermosa de todas las mujeres que aquí habitaban. Sin escamas ni cola de plata. Esta es leyenda ártabra, que bien merecía ser historia.

Isla da Coelleira, con la boca de la Ría de O Barqueiro.

Sin embargo, hay una isla cantábrica, la de A Coelleira, con leyenda cruenta. A la playa de Bares llega por la noche el eco de los lamentos de monjes templarios asesinados por verdugos sarracenos sin entrañas mientras el santo Esteban, monje que se salvó milagrosamente de aquella matanza, protege a los marineros de las “agujas” de esta costa…