galiciaunica Un recorrido semanal por la comunidad autónoma de Galicia, España.

LA CARNE DE CERDO

No engorda, contiene mas proteínas que otras carnes y reduce el colesterol

Por Marola Seijo

—– ¿Y es sana la carne de cerdo?

A mí me encanta, sobre todo esas costillas que se hacen a la brasa. Y no te digo nada del jamón, el chorizo, el lacón, la cachuchiña, la zorza, los chicharrones… De pequeña hasta merendaba fibras de tocino cocido metido en pan. Yo soy “cerdívora” y no tengo conciencia de que me haya sentado mal nunca un buen cocido gallego, por ejemplo.

Ahora bien; es verdad que, a pesar de ser una de las carnes más consumidas en el mundo, la de cerdo tiene mala fama y sobre todo genera la creencia de que no es buena para seguir una dieta equilibrada. Algunos la consideran insana, dicen que engorda mucho y que es un mal alimento para la salud. Es más, como sabes, el judaísmo y el islam prohíben su ingesta; y razonan que comer cerdo es muy dañino sobre todo en las zonas cálidas. Los versículos coránicos comparan la de cerdo con la carne mortecina y dicen que contiene materias nocivas. El Corán no encuentra motivos religiosos, sino de salud.

—- Pues no saben lo que se pierden.

Es que sus premisas son falsas. La carne de cerdo es necesario saber cortarla y llevar a cabo un correcto desgrasado; si se hacen bien estas dos operaciones jamás engorda. Por otra parte, contiene mayor cantidad de proteínas y nutrientes que otras carnes porque aporta más cantidad de grasa insaturada, lo que es no solo beneficioso para el cuerpo humano, sino que incluso reduce el colesterol malo. Las partes magras son las más saludables.

—- Lo peor es cuando te lanzas a comer salchichas o hamburguesas…

La mejor carne de cerdo es el lomo, el jamón o la paleta de aquellos animales alimentados con bellota y al aire libre. Otras partes buenas para cocinar y lograr platos muy imaginativos son el secreto, la presa o el solomillo; este último es lo más sabroso y una de las piezas más selectas y cotizadas. Al horno, en filetes, a la plancha o en una trenza se adapta a todo tipo de recetas.  

Así que, no os preocupéis por toda esa leyenda negra que tiene el cerdo. Es una opción mucho más barata, nada dañina y ciertamente muy sabrosa.