galiciaunica Un recorrido semanal por Galicia, España.

LA DEMOCRACIA ES UN MERO DECORADO

Por Antonio L. Vallejo

En el peor momento de la crisis financiera de 2008, con los buitres del capitalismo salvaje trasladando a la gente común la factura de sus desmanes, los hombres de negro interviniendo naciones soberanas y los gobiernos democráticos paralizados, bloqueados en el indigno papel de mayordomos de los grandes poderes financieros o entregados a la causa de los bancos contra los ciudadanos, para que aquellos recuperaran sin menoscabo y contra toda lógica sus pérdidas por las deudas incobrables provocadas con su política crediticia insensata, aventurera e irresponsable, Habermas denunció que Europa estaba “cerca de asumir con todo descaro que la democracia es un mero decorado”.

Su voz sonó con fuerza contra aquella crisis/estafa de un capitalismo feroz y ya sin careta, que rechazaba cualquier legitimidad reguladora de los gobiernos democráticos.

No ha cambiado mucho desde entonces, y hoy, en un mundo de locos, fanáticos y criminales que vuelven a considerar las normas, la regulación y el derecho como “un mero decorado”, la muerte del filósofo dejó a la democracia sin una de sus voces más firmes.

DESCANSA EN PAZ, HERMANITA

Hace cinco días, el 15 de mayo de este 2026, casi con 92 años, falleció mi hermana Pepita, la última matriarca de la familia García Pena. 

Inservibles y vacías se me antojan cuántas palabras usara, si intentase describir lo que ella significó para todos sus allegados, especialmente para sus hermanos menores y para su madre. 

Por tanto, me llamo a silencio.                                                                                                     

Quiero recordarla, para siempre, con alegría y agradecimiento, (tal como ella se lo merece), en su plenitud de hija, madre, esposa, tía y hermana solidaria: siempre la primera en servir y la última en comer.     

Entre los cientos de fotografías que testimonian decenas de años de unión familiar, elegí ésta que la inmortaliza en plena amorosa tarea de preparar la mesa del patio veraniego a la espera de sus hermanos y sobrinos.  

Incapaz de hilvanar un responso a la medida de mi hermana, debo tomar prestado el del viejo poeta:

“… Y aunque la vida perdió, dejónos harto consuelo su memoria…”

¡Descansa en paz, hermanita; y gracias por tanto amor!

Tu hermano menor,

Javier García Pena.