galiciaunica Un recorrido semanal por Galicia, España.

LA LLORONA, CANTO TRADICIONAL

Por J. J. García Pena

Si bien la espeluznante leyenda de La llorona es conocida y ampliamente divulgada en todo el territorio mexicano, su núcleo narrativo aparece tempranamente en distintos países de Hispanoamérica tomando características propias de cada región. Ni más ni menos que como acontece con La Bamba o Cielito Lindo.

Si rastreamos su desarrollo retrospectivo llegaremos, indefectiblemente, a la Península Ibérica y a los tiempos precolombinos después de constatar que los protagonistas americanos de la llorosa fábula pueden variar de número y circunstancia: tanto puede ser una indígena como una española o una criolla… asesinas, despechadas por celos mortales.

En el horrendo crimen vicario en que se basa el relato, el componente masculino es siempre español y los hijos de ambos pueden ser uno, dos o más, de igual o de distinto sexo.

Dada la antigüedad de tal leyenda y, por tanto, a falta de otros transportes transoceánicos, no cabe duda que ha debido viajar a las Nuevas Tierras a bordo de carabelas o galeones, cantada, tarareada o silbada entre los conquistadores dientes de los tripulantes.

Del verdadero autor de La llorona nada se sabe, aunque a sus letras suelen atribuírsele -al menos en América- distintos padres adoptivos que con el paso de los años le han ido añadiendo, adaptando, suprimiendo o modificando el nombre a los versos originales, ¡que andá vos a saber cuántos y cuáles serían!

Pero siempre nos queda su reconocible esencia, fenómeno que también abarca a otros temas tradicionales de indefinida paternidad. (Un día te hablaré del Uruguayos Campeones...)

Es muy probable (y creo que es lo más verosímil) que el luctuoso mito ni siquiera se haya generado en el Medioevo peninsular, sino tres mil años atrás, en los Balcanes.

Sí.  El nodo central de la fantasmagórica llorona halla antecedente y parangón en la mitología griega, bajo la forma de la desgraciada diosa Medea.

Sea como fuere, el mito de Medea (o la humanización de su tragedia mediante La llorona), no hace sino recoger, en versos, el comportamiento humano cuando éste, exacerbado, es llevado a sus extremos por un sufrimiento indecible.

Son múltiples las versiones de La llorona que hoy en día podemos encontrar en YouTube. Entre tantas, rescataré solo tres de ellas y en orden cronológico. La primera es una versión del dúo Gardel -Razzano bajo el título Cantar eterno, de 1917.

Disuelto el dúo, en 1931 la seguirá otra versión, ahora con Gardel en solitario y con el mismo título.

En Iberoamérica la mayor difusión masiva de La llorona quizás se la debamos a Raphael, que la grabó en 1968. En la actualidad, La llorona no ha pasado desapercibida para jóvenes virtuoso/as del canto. Oigamos, si no, a la española Rosalía en 2020.