galiciaunica Un recorrido semanal por Galicia, España.

LA MAGIA DE GALICIA

La magia está en el país y en el cuadro policromático generador del paisaje que provoca la más sublime admiración. Existen y subsisten aún sus meigas y meigallos, sus druidas y magos merlines… pero sobre todo Galicia es mágica por su naturaleza. Porque es en lo natural en donde suceden todos los milagros y en donde se cumplen todos los sueños. En este ambiente habitan no solo las meigas y los druidas, también moran las hadas, los duendes y los pequeños gnomos. Todos los personajes de nuestra ficción y de nuestros sueños nos salen al paso por todos los caminos que recorremos. Solo hace falta abrir los ojos para ver la fantasía y tenderle las manos para sentirla… tocándola.  

Es en el entorno natural de Galicia donde más milagros suceden pese a que nos han cambiado el clima… Ya sabes. A veces, los inviernos parecen primaveras y los otoños veranos. Dicen que la lluvia es arte, pero nunca llueve a gusto de todos. Nieve y lluvia aumentan el caudal de los mil ríos nacidos en las montañas sagradas que nos queman los calores de esos días que nos matan. Pero resucitamos de las cenizas del fuego, como el Ave Fénix. ¡Nos salva el agua de la vida que es el espejo de nuestra alma!

Así que echaros a andar para sentir las emociones que os regala la magia que envuelve esta Tierra.  Ya te he contado como Galicia extiende su encanto desde las montañas del este hasta las riberas del océano. Los inviernos son de nieve en las sierras, mientras en la costa crecen naranjos y limoneros… y florece la camelia. Niebla y orballo humedecen las fragas llenando los árboles de líquenes misteriosos y el suelo de setas, como en un cuento de hadas. La lluvia apaga su sed y reverdece su piel, colmando de fuerza sus fluviales venas. Los ríos se vuelven femeninos allá donde se encuentran con nuestros dos mares, que entre sus olas nos trajeron varios cristos crucificados, alguna virgen y el cuerpo del Hijo del Trueno, en la barca de la piedra. Son los ríos que reverdecen el valle por donde pasan los caminos de las legendarias rutas xacobeas y son los mares de nuestra riqueza.

Estás en el paraíso terrenal que te invita a disfrutar del frescor de un día de calma… ya sea al pie de la montaña donde el río se torna espejo de la inimitable frondosidad de sus ribeiras… o junto al mar que esculpe estatuas de piedra… o contemplando como el océano envía sobre la playa suaves olas de agua salada y cantareira… o quizá admirando la grandiosidad del bosque que deja paso al pico escarpado, en la montaña del castro y la palloza.

El final del relato llegará al atardecer, cuando el sol baje a la profundidad de las aguas, por detrás del horizonte del fin de nuestro mundo, pintando de oro el cielo y el mar.

Las montañas, los bosques, los ríos, los valles y el mar crean la perspectiva mágica de Galicia…