galiciaunica Un recorrido semanal por la comunidad autónoma de Galicia, España.

LOS 10 MONUMENTOS DE GALICIA MAS VISITADOS

La Galicia monumental preside la gran plaza del bullicio peregrino y se alza en la proa de la ciudad del mar. Se refugia en el regazo verde del monte-atalaya desde donde contemplas la villa hermosa y tranquila, y en el atrio de la iglesia antigua y románica. También es la fuente de las hirvientes aguas… Faro que ilumina las tinieblas atlánticas… Ciudad pétrea con calles para el vagabundeo… Círculo mágico y romano… Edificio majestuoso en el que confluyen la espiral mística y la arquitectura del espíritu… Y el gran castillo que se alza sobre la villa medieval para presidir el valle fértil. Son los DIEZ MONUMENTOS más admirados por eso te gustará que maticemos su perspectiva. 

1  LA CATEDRAL DEL APÓSTOL – 6.300.000

Cada año nos visitan unos ocho millones de personas lo que supone un nueve por ciento del producto interior bruto del País. El Camino de Santiago ha sido, sin duda, el elemento propagandístico más importante, de ahí que Compostela resulte ser la ciudad más conocida y la Catedral del Apóstol el monumento más visitado de Galicia y uno de los más admirados de España, con una cifra que sobrepasa los seis millones de turistas y peregrinos al año; cifra que aumenta considerablemente cuando se trata de año Xacobeo, como este 2021 y el que viene, 2022.

El alma del peregrino se estremece cuando, camino del Obradoiro, escucha el sonido de las campanas basilicales. Pero será solo al entrar en la Plaza cuando vea saciada su sed espiritual mientras busca el milagro.

La Plaza del Obradoiro es la decoración perfecta del entorno catedralicio compostelano. Y esta perfección impresiona al viajero. Por el equilibrio de sus edificios y por lo asombroso de la plaza en sí misma.

La Catedral del Apóstol supone arquitectónicamente, la mayor variedad de estilos. La mayor concentración de ellos la hallaremos precisamente en la fachada que da al Obradoiro, la principal.

Claro que hay que entrar también en el templo, en donde nos asombrará especialmente el Pórtico de la Gloria y todo el conjunto.  En el altar mayor nos reencontraremos con el Apóstol, al que abrazaremos, para acabar visitando su tumba. Al final de la misa solemne, siempre vuela el botafumeiro…

2  TORRE DE HÉRCULES – 2.700.000

Dos millones setecientas mil personas visitan cada año, en A Coruña, la Torre de Hércules. Y no es para menos porque es el único faro en activo del mundo que goza del privilegio de ser Patrimonio de la Humanidad. Se trata del monumento marítimo más importante de Europa, así reconocido por la UNESCO.

Este Faro es todo un símbolo. Fue bautizado popularmente como Torre de Hércules, porque a este héroe mitológico atribuye Alfonso X, en su “Crónica General”, la fundación de la ciudad que el tiempo convirtió también en “herculina”. Hércules fue, para el Rey Sabio, un héroe de la libertad y enemigo de la opresión. Un mito que vence a las tinieblas, al mal y a la muerte.

El Licenciado Sagrario de Molina contaba ya en el año 1549 la existencia de “un gran espejo donde se aparecían las naves que navegaban en la lejanía del mar…”  Aunque añadía luego su realidad: “era solo una luz o lumbre que se hacía para guiar a las naos que de noche venían. Por eso le llaman la Torre del Faro; por el farol o señal que la culminaba…”  

Hoy en día se le sigue conociendo como la Torre de Hércules y es el faro en activo más antiguo del mundo: fue construido en el siglo II por los romanos como faro de navegación, pero reconvertido en fortificación en la Edad Media y restaurado por el arquitecto Amaro Antune en el año 1692.

Por su valor histórico y por su maravillosa ubicación en la proa de la ciudad, frente al mar, lo que lo hace  visible desde cualquier punto del entorno urbano, es el monumento más bello del norte atlántico.

3  CASTRO DEL TECLA – 1.200.000

El Monte Tecla emerge entre el Atlántico y el Miño como atalaya perfecta del mar y de la tierra, en A Guarda. A este observatorio del paisaje miñoto se suben cada año más de un millón de turistas que se asombran con el plano cenital del estuario, la acuarela del puerto de A Guarda, los espejos atlánticos, el valle fértil de O Rosal y la frondosidad boscosa de A Valga, que todo se alcanza desde este lugar.

Pero su importancia monumental se la debe a una de las citanias más antiguas de Galicia y quizá la mejor conservada.

Este castro prueba los ancestrales orígenes de los galaicos, que en este caso pertenecían al pueblo Oestrimnio, uno de los iniciáticos de la Galicia castrexa. Tiene magia. Dicen que por aquí vagan las hadas con luces de alborada y nocturnos duendes que habitan en las estrellas del cosmos.

Desde luego, la ascensión al monte, al margen del castro, está llena de curiosidades.

4  FARO DE FISTERRA – 1.046.000

Decían los romanos que aquí se acababa la Tierra. Santiago, el Apóstol, trajo hasta este territorio su palabra. Y miles de peregrinos consideran este punto, el más occidental de Europa, la meta final de su peregrinaje a Compostela; por eso celebran al llegar rituales tan antiguos como la propia tradición xacobea. Más de un millón de personas admiran este entorno mágico.

Sobre todo, este lugar es un Faro; el Faro del Fin de la Tierra. Ni siquiera es de los más antiguos y tardó en cobrar importancia marítima, pese a que en estas aguas atlánticas sucedieron muchos naufragios a lo largo de la historia. Para que te hagas una idea, la energía eléctrica hizo brillar su linterna a partir de 1931.

Fisterra, sin embargo, está cargado de leyendas. Durante cientos de años pensaron los viajeros y los peregrinos que el horizonte escondía una sima de agua donde el sol dormía cada noche. Más allá de la casa de cristal del astro rey, pensaban que todo eran tinieblas y que la región estaba poblada de monstruos marinos. Así lo contaban los unos a los otros…

Y por eso, por su magia, sucede que este espacio se llena aún de vida… pese a estar ubicado en la Costa que llaman de la Muerte.  

5  PONTEVEDRA HISTÓRICA – 980.000

La Organización de las Naciones Unidas la distinguió con su mayor galardón, el  Premio ONU-Habitat, que reconoce lo bien que se vive aquí. Pero si solo vas a Pontevedra de paso te enamorarás enseguida de una ciudad romántica, en la que no hay bullicio cuando se enciende la tranquilidad de la noche. Es cuando debieras imitar a casi un millón de personas que cada año sienten el placer de pasearla.

Porque entonces brilla especialmente el agua de la fuente que da de beber a quien pasa, eterna postal de una ciudad en la que no hay prisa, que las distancias son cortas; ya sabes que este es un espacio para caminantes. La noche, además, nos convierte en peatones fugitivos y solitarios por las calles de piedra, bajo los soportales. Los viejos edificios, sus monumentos, encienden sus luces de pasión y son más admirables aún a medida que rompen las sombras. Abajo, junto al Lérez, las serpientes de colores despiertan otra vez los sueños.

6  AS BURGAS – 935.000

Te sorprenderá todo el Ourense monumental a poco que te empeñes en visitar una ciudad pequeña, tranquila… pero muy hermosa.  Aquí están las fuentes de As Burgas, por cuyos caños sale el agua hirviendo; agua que sana ciertos males y asombra a mas de novecientos mil turistas cada año. Este lugar tiene una magia especial y de él partió la vieja Auria, que es la iniciática población de la que surgió todo lo demás.

Las fuentes nacieron para recomponer el relato legendario y hay quien piensa en la proximidad del infierno. Otros, por el contrario, creen que es el corazón de Cristo quien calienta el agua, que brota bajo las milenarias piedras de la catedral de Ourense. En esta ciudad aún es posible encontrar figuras transgresoras que crecen para derrotar a la historia.

Las hirvientes aguas de As Burgas llegan cálidas hasta el río y sus ribeiras se llenan de piscinas naturales, que, bien acondicionadas, forman un auténtico paraíso termal. Esta cultura balnearia está muy arraigada en toda la provincia, y se vive como algo natural.

7  LA MURALLA DE LUGO – 920.000

Mas de novecientas mil personas visitan Lugo cada año porque es una augusta ciudad fundada por un César y vive su intensidad encerrada en su muralla bimilenaria, patrimonio de la Humanidad.

Este círculo es testigo del paso del tiempo  desde que aquí llegara el emperador Augusto para fundar la bella Lucus, de la que quedan muchas huellas en sus bimilenarias piedras, esas que saltan a la vista a poco que nos empeñemos en pasear la zona antigua de la capital y sus museos.

La muralla que envuelve a Lugo marca los límites de un paisaje urbano nacido de las viejas calzadas; y a sus dos mil treinta y tres años de edad, sigue impresionando su mágico trazado en círculo, fronterizo entre un ayer monumental y la modernidad de una urbe que progresa.

8  MONASTERIO DE SAMOS  – 431.000

Es un edificio majestuoso. Aparece en su fábrica la impronta de tres estilos arquitectónicos: el gótico tardío, el renacimiento y el barroco. La iglesia, los claustros, la galería, la sacristía y todo el conjunto conforman uno de los mayores y más importantes enclaves arquitectónicos de Galicia. Entre peregrinos y turistas, lo visita anualmente casi medio millón de personas. Este es el monasterio de Samos.

Tiene el edificio vastas proporciones y dilatada historia. Sus orígenes se remontan a la época visigoda, pero sería abandonado en torno al año 714 para recomenzar su actividad espiritual con el Abad Argerico, a quien el rey Fruela I adjudicó Samos para la práctica monástica. Este rey fue el padre de Alfonso II El Casto, que tuvo gran protagonismo en la tradición xacobea, tal vez porque estuvo oculto en este monasterio durante su adolescencia, tras el asesinato de su padre, en el año 768.

Con el paso de los siglos, la pujanza e influencia del Monasterio de Samos se fue acentuando, como prueba el hecho de las importantes obras que se realizaron a partir del siglo XVII y que aún hoy se perciben. La construcción de este monasterio es sólida pero austera. Está realizada en mampostería de pizarra, haciendo juego con el entorno natural…

9  CASTILLO DE MONTERREI  – 280.000

Al Castillo de Monterrei accedes por uno de los caminos secundarios de la vía romana XIX, según los mapas de Antonino. Un trayecto que, al igual que pasa en el resto del País, se reconvirtió luego en ruta de peregrinos a Compostela. Hoy sigue vigente este Camino, que figura en las guías de peregrinos como Vía de la Plata. Y es todo un placer seguir esta ruta, para descubrir la Villa Medieval de Monterrei, que la iniciativa privada y las instituciones restauraron y recuperaron para diversos usos, como por ejemplo albergue de peregrinos y parador de turismo. Casi trescientas mil visitas año animan sus días. 

El primer Conde de Monterrei fue Sancho Sánchez de Ulloa, militar al servicio de los Reyes Católicos, que le otorgaron el título en el año 1.474… Pero tal vez el más popular de los Condes, fue el que hace el número cinco de su dinastía, que fue también virrey de Nueva España, ciudad que él mismo fundó en México. Nueva España y Monterrei son municipios hermanados.

Las hermosas vistas del Valle que se pueden contemplar desde los balcones del Castillo inspiraron a Tirso de Molina que escribió…

—- Desde aquí podemos admirar uno de los más frescos valles y contemplar las más hermosas vistas que hay en Galicia y en Castilla…

Otero Pedrayo bautizó el complejo como la Acrópolis de la Hidalguía.

10  CRUCEIRO DE HÍO  – 276.000

Cerca de trescientas mil personas admiran cada año esta obra maestra de la cantería gallega, el Cruceiro de Hío. Fue esculpido por Ignacio Cerviño Quinteiro en el año 1872. Es el más popular de los cruceiros gallegos y ahí está, consustancial con la iglesia y en el entorno más bello. Un monumento nacional que es en definitiva un conjunto escultórico de enorme valor artístico.

Los maestros canteiros vieron en la piedra el modo de sembrar de flores los caminos, según Cunqueiro y Castelao descubrió en las cruces de piedra el arte popular hasta entonces poco estimado. Los cruceiros son primitivos y mágicos para los gallegos mortales, los que presumimos de tener alma y creemos en meigas al mismo tiempo. Y aunque la cruz no es un símbolo exclusivamente cristiano, te recuerdo que fue este credo el que mejor integró el panteísmo de los pueblos celtas. Por eso cada cruceiro tiene su espíritu y su alma.

… Y en su mágico entorno hay también mil meigas flotando en el espacio.