galiciaunica Un recorrido semanal por la comunidad autónoma de Galicia, España.

MUERTE ANUNCIADA DE LA PRENSA IMPRESA

Por Eugenio Eiroa

LA COVID ACELERA EL DESASTRE TOTAL

Si ya tenía enormes problemas, ahora, con los tiempos de la Covid y la amenaza general a la población que la peste supone, el panorama de la Prensa impresa en España es absolutamente tenebroso. Son datos tremendos los que se van registrando: que a diario haya 1,8 millones menos de lectores (desde un año para aquí, cuando comenzó la Covid hasta hoy) es demoledor, más cuando el último Estudio General de Medios (EGM) indica que ya sólo 6,6 millones de personas leyeron prensa en papel al día en el primer trimestre de 2021. Y hablamos de lectores, no de compradores de periódicos impresos, que en este caso ya el asunto es para santiguarse…

EN SOLO UN AÑO, LA PRENSA IMPRESA HA PERDIDO EN ESPAÑA UN 21%

Asistimos, con mucha más velocidad de la prevista, al desangrado general de la Prensa impresa en España. ¿Cuántos años han de pasar para que llegue el final, para la mayor parte de las cabeceras? Tal vez pocos… si nadie lo remedia, si no hay políticas activas de los Gobiernos para ayudar realmente al mundo tan enfermo de la Prensa impresa. Y mucho nos tememos que los políticos no están por la labor… a ellos les importan las televisiones, ya menos las radios y… desde luego, las redes sociales y demás modernidades donde pueden mentir, intoxicar y manipular a su antojo cada dos por tres. Pero… ¿Ayudar realmente a la Prensa impresa? ¿Qué es eso?, se preguntan algunos necios.

El retroceso de más de 1,8 millones de lectores de la Prensa impresa ahora registrado en España, si se compara con la primera oleada del EGM del 2020, cuando los lectores eran 8,4 millones, claro que es la certificación de una penosa realidad.  Significa que en el año de la pandemia (desde abril de 2020 a abril de 2021) la Prensa impresa ha perdido un 21% de los lectores que tenía antes de la llegada de la Covid.

EN 2011 LA PRENSA ESPAÑOLA REGISTRABA 15 MILLONES DE LECTORES DIARIOS. HOY LE QUEDAN 6’6.

En la última década, los lectores de la Prensa impresa en España han ido vertiginosamente a menos. La huida de lectores se producía también en paralelo a los constantes reajustes internos en muchas publicaciones, los despidos y rebajas de plantillas y sueldos en muchas cabeceras, la pérdida notable de la calidad en los productos que se vienen elaborando… de manera que entre la tendencia a huir de los lectores y los pocos atractivos -cada vez menos- que ofrece comprar un periódico -salvo excepciones- el camino del R.I.P. se observa como algo realmente próximo para el sector.

Quédense con un dato también tomado del EGM, de forma que en la primera oleada de 2011 la Prensa impresa en España registraba 15 millones de lectores de media diaria… hoy son solamente 6,6 millones. 

Desolador panorama.

El analista Matías Martínez Molina, en su estudio sobre “la crisis de los grandes periódicos”, comenta ya en el 2016 en un diagnóstico al que no era ajena la Prensa impresa española:

Los grandes diarios de referencia del mundo están perdiendo difusión e ingresos por publicidad. La caída, lenta y continua, ha sido acelerada por la actual crisis económica… La Prensa cometió un grave error al ofrecer la lectura gratis de su contenido digital en la red sacrificando su versión en papel… ahora, solamente los diarios de referencia que consigan convencer a los lectores de la relevancia de su contenido tendrán más posibilidades de enfrentar el futuro”.

Hay múltiples factores, en el caso de la Prensa impresa en España, que integran las causas por las que se ha llegado a la dificilísima situación actual:  al igual que los partidos y sus líderes, los periódicos -salvo muy escasas excepciones- han ido alejándose de la sociedad civil para conformar una élite de poder con relaciones nada transparentes con la política y la economía en muchísimas ocasiones. 

Otro analista de Comunicación, Jorge Batista Prats, señalaba: 

Se habla de cifras macroeconómicas, pero rara vez se señala que a la anorexia de los diarios se une una importante baja de la calidad informativa. He hablado con directores de periódicos que han admitido sin ambages de ningún tipo que sus publicaciones tienen bastantes deficiencias en lo que al lenguaje se refiere. Vocabulario, sintaxis y faltas de ortografía tienen mucho que ver con una decadencia que es vox populi. La rebaja del capítulo uno se ha colocado inmisericorde sobre la profesionalidad por imperativo del balance de resultados. Muchísimos periodistas han sido despedidos y los que pueblan las redacciones se enfrentan a salarios ridículos. La misma figura del director ha perdido un importante peso específico –en todos los medios de comunicación– y son los editores quienes, más allá de la lógica línea editorial o ideológica, fijan ya hasta los acentos de cara a la recaudación y en detrimento de la ética y la responsabilidad ante el lector”. 

El diario en Internet “El Español” publicaba hace poco un interesante reportaje sobre el asunto que comentamos.  Para el medio que promueve Pedro J. Ramírez:  

El cierre de los puntos de venta de la prensa impresa y la digitalización de muchos lectores que todavía no se informaban por internet, ha acelerado el desplome en los últimos doce meses y deja en muy mal pie a un sector que ha experimentado un fuerte retroceso de sus ingresos durante este último año”.

Tienen razón los de “El Español”, pero hay muchas otras razones a añadir, como la ostensible baja calidad de los productos -como antes reseñamos-, los constantes cierres por Covid en el sector de la Hostelería (mucha gente lee diariamente el periódico gratis en el bar), las políticas erráticas de distribución hacia puntos de venta que muchos periódicos tuvieron, la asfixia que ciertas distribuidoras de Prensa acabaron por producir a muchísimos kioskeros que acabaron por cerrar, etc. etc. etc.

EN  2011 LA PRENSA IMPRESA EN ESPAÑA FACTURABA MAS DE 1.000 MILLONES DE EUROS POR PUBLICIDAD… EN EL 2020 SOLO FACTURÓ 335.


Según “El Español”, los datos de InfoAdex indican que el sector de la Prensa en papel solo facturó 335 millones de euros por publicidad en el año 2020, lo que supuso un 30,8% menos de lo que ingresó durante el año 2019.

Hace una década, los diarios impresos facturaban en España más de 2.000 millones de euros y EL 2011 sus ingresos solo por publicidad superaban los 1.000 millones de euros. 

—– Esto se acaba. Puede durar cinco, diez años más a lo sumo… pero esto se acaba. Quedarán muy pocas cabeceras, muy pocas quiere decir una cifra escandalosamente baja. El peso específico de cada periódico -se observa ya- va camino de lo irrelevante en no pocos casos. La calidad de los diferentes productos, ya lo ves, es cada día peor… Poco a poco, la luz se está apagando, porque la cera que queda en la vela es cada vez menor; y no hay reservas, ni hay empresas capaces de presentar uno, dos, tres periódicos de verdadera calidad, que impresionen al posible lector, que revolucionen esto y ayuden a invertir la marcada tendencia al desastre final… Nadie quiere apostar por un verdadero golpe de timón; los editores, o posibles editores, hace mucho que arrojaron la toalla. Solo nos queda reservar asiento para el día del funeral…”

Así de pesimista se manifestaba a www.riasbaixastribuna.com un periodista curtido en mil batallas, jubilado, director que fue -en sus años- de un periódico impreso en Galicia, cuando comentábamos la desesperada situación.