galiciaunica Un recorrido semanal por Galicia, España.

Ogando

El Catedrático

Jose Francisco Ogando Vázquez fue mi profesor de Literatura en el Instituto del Posío, en Ourense, el centro que hoy llaman “Otero Pedrayo”. Era el más fiel exponente del autoritarismo, por otra parte propio de la época franquista.

Buen maestro pero poco comprometido; galleguista, pero de esa corriente que hoy llaman cordial; y sobre todo, un reprimido sexual de esos que desnudan a sus alumnas con la mirada…

Lo que mejor recuerdo de Ogando es que me suspendió en cuarto por darle un beso en la mejilla a mi prima Ana. En el examen de septiembre me firmó un sobresaliente y aquel verano ni siquiera releí a sus clásicos favoritos…

Aquí estamos algunos alumnos de Ogando, en el patio del Instituto de Ourense. Foto cedida por María Sobrino.


“A nós, as súas alumnas, chamábamos gordas, feas e demáis lindezas. Se levábamos pantalóns, porque levábamos pantalóns. Se levábamos botas, teríamos que polas por riba da cabeza. E así sempre. ¡Qué grande ilustre persoaxe! En canto as súas ensinanzas, non eran moito mellores. É certo que se intuía a súa cultura. Pero o último curso que pasei con el -penso que era o Preuniversitario- pasouse absolutamente todo o ano académico falándonos da Celestina (no relato da obra tamén aproveitaba para atacar ás mulleres). Eso sí, despois, no exame final púxonos a Carolina Coronado.”

(Escrito por Marta Seoane – Publicado en La Región. 2008)