galiciaunica Un recorrido semanal por la comunidad autónoma de Galicia, España.

PASO A PASO – Edición 527

LOS CAMINOS DE SANTIAGO IV

LA MAGIA DE LA TIERRA

Se extiende Galicia desde las montañas del Este hasta las riberas del Océano, hermosa y mágica. Los inviernos son de nieve en los montes, mientras en la costa crecen naranjos y limoneros y florece la camelia. Niebla y orballo humedecen las fragas llenando los árboles de líquenes misteriosos y el suelo de setas, como en un cuento de hadas. La lluvia apaga su sed y reverdece su piel. Y llena de fuerza sus fluviales venas. Y el sol nace entre la sierra, crece entre nubes multiformes para resaltar el verde más intenso, descansando finalmente sobre el mar, incendiándolo para procrear los asombrosos atardeceres del fin de la Tierra.

Al pié de estos caminos, las arterias peregrinas que nos llevarán todas a la universal Compostela, aparecen castros de incierto origen, que también fueron celtas y romanos. Viejos monasterios testigos de la hospitalidad de los monjes que hicieron sagradas las riberas de los ríos. Cruces de piedra, de culto a la muerte. Iglesias románicas construidas por maestros canteros anónimos. Pazos nobles, de romántico señorío… Paisajes de mar, que nos traen vientos amigos desde más allá de las islas. Paisajes de aldea que comparten tradiciones al calor del fuego, en una lareira. Así es Galicia, la tierra que más amamos incluso en la distancia, cuando a la nostalgia le decimos morriña.

CAMINO DEL NORTE

El Camino del Norte o Ruta Astur-Galaica por la costa, es uno de los primeros que utilizaron los peregrinos para llegar a Santiago desde Europa. Su antigüedad se remonta hasta casi el momento en el que se descubre la tumba del Apóstol. Antiguamente, los peregrinos que lo utilizaban provenían de Francia, por tierra o por mar, en embarcaciones que, desde los países nórdicos, incluso desde Escandinavia, recalaban en los puertos vascos, cántabros o asturianos y en el de Ribadeo, el primer territorio gallego que pisaban. En la actualidad, el tramo gallego de esta ruta está señalizado a lo largo de sus 170 kilómetros, tanto con las célebres “flechas amarillas” como con mojones de piedra marcados con una concha de vieira, en la que se indican los puntos kilométricos. Hay también numerosos albergues en su trayecto y servicios de atención al peregrino en todos los ayuntamientos que atraviesa, especialmente los que se consideran final de etapa. Esta ruta del Norte, además de la vitalidad espiritual que representa como camino de peregrinación, ofrece al viajero numerosos atractivos de tipo cultural y paisajístico:

El Cantábrico, creador de espacios naturales de increíble valor, en su tramo inicial. Los valles más fértiles de la provincia de Lugo. Ríos de aguas cristalinas y pequeños pueblos con numerosos valores etnográficos. Iglesias de todos los estilos arquitectónicos. Una catedral en Mondoñedo. Paradores modernos en construcciones medievales. Viejos balnearios recuperados. Y monasterios entre cuyas paredes podemos sentir aún la espiritualidad de un canto gregoriano.

El tramo gallego del Camino del Norte se inicia en Ribadeo, que es villa turística de especial importancia, con parador de Turismo y un puerto deportivo con todos los servicios, si es que el peregrino llegó por mar. Su ría es un rico enclave ecológico y su casco antiguo ofrece al visitante numerosos edificios histórico-artísticos. La primera etapa finaliza en Vilanova de Lourenzá, en donde el noble Osorio Gutierrez conocido como el Conde Santo fundó un monasterio benedictino. El edificio constituye una extraordinaria muestra del barroco y la fachada de su iglesia se debe al arquitecto Casas Novoa, el mismo que diseñó la fachada del Obradoiro de la Catedral compostelana.

De Lourenzá llegará el peregrino, a través de este Camino del Norte a Mondoñedo, antigua capital del Reino de Galicia, aún poseedora de uno de los más importantes patrimonios monumentales de todo el País. Su Catedral románica; el interesante museo catedralicio; el seminario y en general todo su casco urbano –magníficamente conservado- ofrecen muestras de un rico pasado. Aquí nació el genial Alvaro Cunqueiro, uno de los más prolíficos y reconocidos escritores de la Literatura gallega.

Tras Mondoñedo, el peregrino cumplirá etapa en Vilalba, que es la actual capital de la Terra Chá, con excelente gastronomía y un excelente parador de Turismo ubicado en la Torre medieval de los Andrade. Aquí hay que probar el queso artesanal de San Simón y en época navideña el famoso capón. De Vilalba llegaremos a Guitiriz, que es también parada y fonda en los tiempos modernos. La villa ha crecido en torno a su espléndido balneario, actualmente cerrado, pero a punto de reabrirse con un magnífico hotel de cuatro estrellas y un campo de golf.

Tras Guitiriz, como emergiendo de la historia monacal de Galicia, aparecerá ante nosotros Sobrado dos Monxes, que cuenta con una antigüedad superior a los mil años. Su templo barroco es de lo más hermoso que podamos encontrar en esta Ruta Xacobea. El monasterio en sí, además, es uno de los albergues de los que dispone el peregrino.

Este Camino del Norte se une al Camino Francés en Arzúa, ya muy cerca de Compostela.

LOS CAMINOS DE SANTIAGO V

TIERRA DE LA ABUNDANCIA

“En la Tierra de los gallegos abundan bosques, es agradable por sus ríos, sus prados, sus buenas frutas y clarísimas fuentes; es un País raro en ciudades y villas, pero abunda en él el pan de centeno, los ganados, las caballerías, la leche y la miel… y pequeños y grandísimos pescados de mar. También es rico en oro y plata; y en tejidos y pieles silvestres, y en otras riquezas.” (Códice Calixtino)

EL CAMINO PRIMITIVO

La Ruta Xacobea que conocemos como Camino Primitivo, desde el interior de Asturias se adentra en Galicia por el Puerto do Acebo, de más de mil metros de altitud, mirador excepcional de la alta montaña lucense, que en invierno se debate entre la nieve de los montes y la niebla de los valles profundos. El peregrino tendrá que recorrer desde aquí 144 kilómetros para llegar a Compostela. Pero en el trayecto descubrirá bosques encantados, sentirá el rumoroso canto de los ríos y caminará por los mismos escenarios en los que creció el pueblo albión, el más antiguo que habitó estas tierras.

Cuatro son las etapas de esta ruta, hasta que se funde con el Camino Francés en las Tierras de Melide. En cada una de ellas, el viajero gozará del placer de un permanente encuentro con la naturaleza al mismo tiempo que podrá admirar numerosos tesoros monumentales, especialmente en la antigua Lucus Augusta, la actual ciudad de Lugo, que conserva una muralla romana declarada patrimonio de la Humanidad.

Partiendo del Puerto do Acebo, los peregrinos encuentran en primer lugar la aldea de Fonfría, topónimo medieval que alude a un rico manantial de agua fresca. El Camino señalizado transcurre hasta Fonsagrada, primer albergue de la ruta que se alza en la cumbre de una montaña. En la Plaza de Santa María, al pie de la Iglesia parroquial, está la Fuente Santa, en donde cuentan algunas crónicas que se apareció la Virgen al Apóstol en su primer viaje, cuando iba ya de regreso a Jerusalén. La primera etapa de este Camino Primitivo, en lo que se refiere a Tierras Gallegas, termina en Montouto, en las afueras de A Fonsagrada, en donde se ubicaba un antiguo hospital de peregrinos, hoy en ruinas.

El segundo tramo de la ruta enlaza este antiguo hospital con Castroverde, capital municipal del mismo nombre, tras atravesar el municipio de Baleira. En el trayecto encontraremos elementos etnográficos singulares, como las pallozas de Paradavella. Poblaciones como O Cádabo. Conjuntos monumentales como la Iglesia de Vilabade e incluso restos de fortalezas medievales como la Torre de Castroverde.

De Castroverde llegaremos a Lugo para entrar en la ciudad por la Puerta de San Pedro y seguir el trazado urbano que nos lleva hasta la Plaza de Santa María, en donde se ubica la Catedral. Los peregrinos se postran ante el Altar del Santísimo Sacramento, en exposición permanente desde el siglo XII, para orar. Y en Lugo, hay que pasear su muralla romana, recorrer su casco antiguo, visitar su museo arqueológico y disfrutar del mundano placer que supone una de las gastronomías más reconocidas de Europa.

El tramo final de este Camino Primitivo –hasta su encuentro en Melide con el Camino Francés- nos lleva por los espacios naturales de Guntín, atraviesa los municipios de Palas de Rei y de Toques, en donde hay que conocer la magnífica iglesia de San Antoniño, antiguo monasterio ubicado al pie de una cascada.

CAMINO DE CULTURA

“…La gran diversidad de procedencias de los peregrinos –todo el mundo cristiano medieval- favoreció la conversión de los caminos de Santiago en rutas de transacción cultural, de enorme trascendencia para la configuración de Europa…” (Álvaro Cunqueiro)