galiciaunica Un recorrido semanal por la comunidad autónoma de Galicia, España.

PASO A PASO – Edición 528

LOS CAMINOS DE SANTIAGO – VI

RUTA DE LOS SUEÑOS

Dante Alighieri –que siempre soñó con caminar a Galicia para venerar  “Il Barone”- escribió desde Roma  que “no se entiende por peregrino sino aquel  que va a la tumba de Santiago o vuelve”. El de Dante es solo un ejemplo de los miles de sueños que están escritos en el Cielo con “guirnaldas de verdes luceros”, como describió  García Lorca. Y es en el trayecto del Camino Francés, en donde confluyen la espiral mística… la leyenda del grandioso Parsifal… la aventura de los Caballeros del rojo lagarto en la capa blanca… los pasos de don Gayferos de Mormaltán… la fábula artúrica… La leyenda, la alquimia, la magia, el espíritu del Camino… Los soñadores-peregrinos vienen de muy lejos, atravesando las inmediatas tierras leonesas del Bierzo, que es valle hermoso, en donde –dijo Cunqueiro- el ruiseñor encanta las noches… Cuando alcanzan la cumbre de O Cebreiro, a 1.300 metros de altitud, es la nieve la que pinta inviernos pero también lucen primaveras los bosques vecinos de O Courel y Pedrafita…

Ya Aymérico Picaud habló de “los ríos pequeños de agua clara, que cruza este serpenteante sendero, por praderas en las que abundan los ganados”. De O Cebreiro, pueblo protohistórico, parte el caminante para dejar atrás el Alto de Poio  y llegar a Triacastela, donde se probó que el Camino tiene el don de las lenguas:  “Aquí halló posada el poeta francés Germain Nouveau,  también peregrino a Compostela, que, animado por el amor del fuego y rodeado de gentes aquí nativas recitó en francés sus versos y aquellos sus oyentes, que solamente sabían el romance gallego, lo entendieron…”

Triacastela está a medio camino de la Hospedería de Samos, insertada en el conjunto monacal mas hermoso de esta ruta xacobea,  aún habitado por los monjes benedictinos. Cuenta alguno de los hermanos  que fue caminando  cuando descubrió su ignorada vocación monacal y desde entonces, “aunque nublado este el cielo, ve como la Luna se funde con el brillo de la noche y  las estrellas que indican el Camino se retiran a descansar”.

EL CAMINO FRANCÉS

Es el Camino Francés el itinerario de mayor tradición histórica de las rutas a Compostela, el que cuenta con un mayor número de peregrinos en la actualidad, y también el más reconocido a nivel internacional. Aymérico Picaud describe con precisión en el Códice Calixtino, ya en el año 1135, todos los tramos desde Francia a Santiago, informando detalladamente de los santuarios de la ruta, los hospitales y albergues, las costumbres, las gentes, las fuentes, la comida… con la síntesis y claridad de una auténtica guía turística.

Picaud describe el trayecto final del Camino Francés –se refiere al recorrido por Galicia- como “un País en el que abundan bosques, es agradable por sus ríos, sus prados, sus buenas frutas y clarísimas fuentes; es raro en ciudades y villas. Abundan el pan de centeno, los ganados y las caballerías, la leche y la miel, pequeños y grandísimos pescados de mar… Rico en oro y plata, y en tejidos y pieles silvestres, y en otras riquezas…

Este relato del Códice Calixtino no difiere mucho de lo que el peregrino del siglo XXI podrá encontrar al pié del Camino Francés… Una eco-ruta impresionante de principio a fin, plagada de bellos espacios naturales,…  Con una profunda carga espiritual que transmiten las viejas piedras de sus monumentos religiosos,…  Habitada por gentes hospitalarias acostumbradas a convivir con el caminante… Mágica y monumental… Histórica y legendaria…

Tras atravesar las tierras del Bierzo se adentra en Galicia este Camino Francés por el alto do Cebreiro, a 1.300 metros de altitud y a 152 kilómetros de la meta final, en Compostela. O Cebreiro es pueblo de tradición protohistórica, una aldea prerromana de similares características, por sus construcciones, que las de Ancares. La Iglesia de Santa María la Real es un bello ejemplar prerrománico que forma conjunto con el antiguo Hospital. En su interior expone objetos litúrgicos y un cáliz –incorporado hoy en día al escudo de Galicia- que se vincula a la leyenda del Santo Grial. En O Cebreiro hallará descanso el caminante en un excelente y espacioso albergue.

Tras pasar el puerto del Poio –el más alto del Camino Francés en Galicia-, entre hermosas y verdes vistas panorámicas –a veces de nieve- , se llega a Triacastela, para cumplir la primera etapa de la ruta francesa por Galicia… También aquí hallará el peregrino un magnífico albergue. Aunque hay quien prefiere terminar la jornada en Samos, en donde los monjes benedictinos mantienen viva la antigua hospedería de uno de los monasterios mas interesantes de España. Está considerado uno de los mas antiguos de Occidente. Esta joya de la arquitectura monacal está magníficamente conservada.

Tras Samos, se llega a Sarria –la Villa mas poblada del trayecto- , en donde falleció el rey Alfonso IX, su fundador. Sarria tiene un magnífico hotel de cuatro estrellas –además del albergue de peregrinos- y numerosos establecimientos de turismo rural, al pié del Camino, algo que –a partir de aquí- será inherente al Camino hasta la mismísima Compostela.

Portomarín es el siguiente final de tramo, en la Ruta Xacobea mas concurrida. Si el Miño va bajo, dejará al descubierto el originario pueblo que permanece bajo las aguas del embalse de Belesar. En su reconstrucción, a mediados del siglo XX, se conservó la Iglesia de San Xoan, trasladada piedra a piedra hasta su actual ubicación, una hermosa Plaza. A pocos metros de ella, otro albergue de construcción moderna acogerá a los peregrinos. El peregrino habrá de llegar después a Palas de Rei, para cubrir la cuarta etapa del Camino Francés en Galicia, atravesando mas y sorprendentes espacios naturales y descubriendo un patrimonio religioso cada día mejor conservado, como la Iglesia de Vilar de Donas, uno de los mejores ejemplos del románico gallego. Para llegar hasta ella hay que desviarse de la Ruta unos 4 kilómetros, que desandaremos hasta  Palas de Rei.

Desde Palas el caminante sigue viaje hasta Melide, atravesando paisajes novelescos que describe Emilia Pardo Bazán en los Pazos de Ulloa, que así se llama esta comarca. En Melide, atravesaremos el puente de Leboreiro y el río Furelos, uno de los mas hermosos tramos de la ruta francesa. Y ya en la Villa, hay que visitar la Iglesia del Espiritu Santo –fundada por los franciscanos- y el templo románico de Santa María. También aquí podrá disfrutar el peregrino de varios y modernos albergues.

En Arzúa cumpliremos la sexta etapa  de esta ruta xacobea, atravesando valles frondosos, llenos de castaños y carballeiras, cruzando ríos por puentes medievales, para llegar a uno de los mas antiguos albergues del Camino: el de Ribadiso.

Aquí estaremos ya en el umbral de Compostela a donde llegaremos atravesando Touro y O Pino, para descansar en el Monte do Gozo, antes de pisar la Plaza del Obradoiro y cumplir el rito xacobeo en la catedral compostelana.

LOS CAMINOS DE SANTIAGO – VII

MARES DE GALICIA

Dos mares bañan la Tierra de Santiago y a lo largo de su costa, miles de hombres se criaron acunados por el sonido del ir y venir de sus mareas, atlánticas o cantábricas. El mar es en Galicia patria de mariñeiros, protagonistas del esfuerzo común que supone navegar a diario en busca de la vida.Y es quien dibuja el paisaje de acantilados hermosos y playas interminables, atractivo infinito de veranos cálidos. Por mar llegaron y llegan aún peregrinos en veleros de sueños.Y es el mar quien pone límites al imaginario fin del mundo, que sigue buscando el caminante desde Compostela. Dice el poeta que en el Mar de Galicia tiene el sol su casa de cristal, para dormir cada día, cuando los peregrinos descansan su fatiga.

CAMINO INGLÉS

Los mares también son rutas de espiritualidad para llegar a Compostela. Desde el inicio de la tradición xacobea, escandinavos, flamencos, irlandeses, escoceses e ingleses, principalmente, eligieron los caminos del mar y así arribaron a los puertos del norte de Galicia. Los de A Coruña y Ferrol, por su estratégica situación, fueron los más frecuentados y desde ellos parte la ruta xacobea que conocemos como Camino Inglés.

En esta ruta, el mar acompaña al peregrino que atravesará las Rías Altas, desde Ferrol, en su trayecto inicial. Cruzará ríos y caminará entre frondosos y verdes valles para unirse a los caminantes que desde Coruña llegan hasta Bruma, en el límite de los municipios de Carral, Abegondo y Ordes.

Llegar a Ferrol por mar es todo un placer. Su ría es el pórtico marinero, con sus castillos, de una ciudad acogedora y monumental. Hay que pasearla para disfrutar del barrio de la Magdalena, de sus plazas y parques, de sus arsenales y admirar el esfuerzo de sus habitantes capaces de liderar el sector de la construcción naval en Europa.

El Camino parte de Ferrol por las Curuxeiras, barrio creado en torno al originario puerto medieval. Cruza el río Xubia en Neda, atraviesa Fene para encontrar de nuevo el mar en Cabanas y Pontedeume. Desde la que se conoce como Villa de los Andrade, llegará hasta Miño por paisajes de interior.

Desde esta villa veraniega, el Camino sigue bordeando la Ría hasta Betanzos, que también fue capital del antiguo Reino de Galicia. Aquí tendrá que detenerse el Caminante si quiere conocer una de las ciudades más hermosas de Galicia, poseedora de uno de los cascos históricos más relevantes. Y, como no, probar, la más famosa tortilla del país. Desde Betanzos a Bruma, el Camino vuelve a reencontrarse con la naturaleza, atravesando pintorescos lugares de rica tradición peregrina.

Pero busquemos en A Coruña, el otro punto de partida. Desde el Atlántico descubrirá ya el navegante el Faro de Hércules, torre romana construida en el siglo II, y ya en el Puerto sabrá porqué A Coruña es la ciudad de cristal. Sus galerías son la mejor obra de los antiguos carpinteros de ribera.

A Coruña es una ciudad encantadora y moderna, llena de arte, museos, y edificios históricos que contrastan con nuevas y grandes avenidas, paseos marítimos y espacios para el ocio. Decía Blasco Ibáñez que es una ciudad-barco, porque es el mar quien la rodea. Por eso sigue siendo uno de los más importantes puntos turísticos de Galicia. El Camino Inglés parte de la Iglesia de Santiago y bordea la costa hasta Culleredo, municipio al que está unida. El trayecto hasta Bruma, punto de encuentro de peregrinos del Camino Inglés, atraviesa los municipios de Cambre y de Carral, en medio de un paisaje interior de lo más bello.

Desde Bruma a Compostela, el Camino Inglés solo cruzará los municipios de Ordes y Oroso, en medio de paisajes de río y prado, de tierras de labranza, de pueblos en los que nunca falta una iglesia románica ni una hospedería de Turismo Rural o un albergue, en el que reponer fuerzas antes de llegar a la meta, Compostela.