galiciaunica Un recorrido semanal por la comunidad autónoma de Galicia, España.

SOFÍA CASANOVA, CRONISTA DE TIEMPOS IMPOSIBLES

Es una de las intelectuales menos conocidas en Galicia, pero una de las mujeres más admirables nacidas en este país. Recuperar su memoria es tarea que emprendieron hace algún tiempo de una parte la profesora Charo Martínez y de la otra, mi amigo y conocido periodista Luís Menéndez, viajero incansable en busca de las huellas más relevantes de la Galleguidad en el exterior. También el realizador Marcos Gallego le dedicó un documental, “A vida de Sofía”.

Ya se cumplió el 159 aniversario del nacimiento de Sofía Casanova, en 1862, en el lugar de Almeiras, en uno de los ayuntamientos periféricos de A CoruñaCulleredo. Sin embargo, murió en Polonia, en la villa de Ponzan, el 16 de enero de 1958.

—- ¿Por qué muere en Polonia?

Quizá podamos decir que fue la avanzadilla de los logros de la mujer gallega, ya que resulta ser una de las primeras en estudiar en Madrid, donde frecuenta las tertulias literarias en las que conoce al profesor, filósofo y diplomático polaco Vicente Lutoslaswki.  Con él se casa y fija su residencia en Polonia, pero Sofía siempre pasaba sus vacaciones en Galicia, a la que jamás olvidó y cuya huella dejó escrita en numerosas crónicas y alguna obra literaria.

Cuando decía que es una mujer admirable es porque, al margen de su extensa cultura –hablaba 8 idiomas, entre ellos, naturalmente, el gallego-; y además de su trabajo como cronista, ejerció como enfermera voluntaria de la Cruz Roja cuando el tiempo de guerra lo exigió.

Sofía Casanova vivió acontecimientos de gran importancia en la historia de Europa, como el desarrollo del sindicalismo, la formación del Partido Bolchevique en la Rusia de los Zares, y especialmente siguió muy de cerca tanto la primera como la segunda guerra mundial y la persecución de los judíos por los nazis en Varsovia.

En cuanto a su obra distinguiría especialmente, por su valor testimonial y no solo literario, la periodística; con sus crónicas de la historia de Europa en periódicos como “La Época”, “El Liberal”, “El Mundo”, “El Imparcial” –todos ellos españoles-, también en los gallegos de la época y en la prensa internacional, especialmente en la “Gaceta Polska” y el “New York Times”.

Pese a que no es una mujer muy popular sí se distingue por su compromiso y en el año 1906, cuando nace la Real Academia Gallega le reconoce como miembro, aunque es en 1952 cuando la distingue como Académica de Honor.

Pero en una sociedad machista como la polaca de entonces, es repudiada por no tener más que hijas y ningún varón. Entonces…  Se rompe su matrimonio y regresa a Galicia arruinada y medio ciega, aunque volvería a Polonia como consecuencia de la ocupación nazi y de la II Guerra Mundial.

Su obra literaria es muy amplia, tanto de narrativa, como de teatro o poesía, pero destacan sobremanera títulos como La mujer española en el extranjero (Madrid, 1910), De la Revolución Rusa (Madrid, 1918), Impresiones de una mujer en el frente oriental de la guerra europea (Madrid, 1919), La revolución bolchevique, Diario de un testigo (Madrid, 1920) y El martirio de Polonia (Madrid, 1946), son sus grandes obras.

Me pongo en su lugar y me parece una mujer única… No podía menos que rendirle este pequeño homenaje para vincular su nombre a este país del que disfrutó mucho como persona y como escritora.

Además, mi amiga Zaza Ceballos tiene su historia dispuesta para convertirla en su próxima película, que no tardará en comenzar a rodar. Será un éxito tanto por el personaje como por el buen hacer de la directora y productora.