galiciaunica Un recorrido semanal por Galicia, España.


A CARLOS VIEJO

Mi querido amigo Carlos Viejo me ha dado un buen consejo; pero no todo lo bueno debe de aceptarse, sobre todo si no está a nuestro alcance la propuesta. Dice mí quintaesenciado pintor de los motivos del alma, que a la hora de hilvanar las letras para esta modesta publicación digital debiera viajar por el Universo y abandonar la “Gallaecia”.

—– Puede que tengas razón, amigo, pero tras haber llegado a octogenario dando vueltas por el mundo no he encontrado mejor sitio ni mejor tema que llevarme a la Red.

Y eso que es cuestión ampliamente tratada por mí. Desde la vieja Hispano Olivetti de aquel “Diario de Pontevedra” de Ángel Huete; a través de los micrófonos de la Popular y de Radio Noroeste; y en los 993 programas de televisión que tuve el honor de dirigir durante casi veinte años en TVE Internacional.

—– Eso, mi amigo, siempre me satisfizo más que cualquiera de las muchas tareas que me fueron encomendadas a lo largo del tiempo.

Galicia es como Saturno. Una belleza que termina devorando a sus hijos a los que incluso es capaz de robarle el corazón y el sentimiento, para que nunca le abandonen. Y así estamos, tan enamorados de ella como aquel chispeante día en la terraza del Carabela, cuando una hermosa mujer se interpuso entre mí y el futuro… para toda la vida… y creo que también para la eternidad.

—– Siempre me pasa lo mismo. Cuando el olvido se instala en mi alma busco refugio en el paisaje de mi aldea, por donde paseo con mis musas de soñador, otra vez de pelo largo. 

Pero Galicia nos ama, mi amigo; y hemos de corresponderla a pesar de los gallegos que, ya sabes, son como son: olvidadizos… o tal vez un poco envidiosos. Por eso, tu pintura se valora más en “El País” que en “La Región” y te conocen más en Pamplona que en el Castadón de tus cercanías.

—– ¿Sabes? Galicia Única se lee más en América que en Galicia; pero no me quejo, porque América es más grande.     

Tu obra será buena si es tuya, sentida, verdadera, auténtica, sincera, seria. Tendrás que poseerla como si fuera aquella primera vez en la que tus pinceles plasmaron escenas de la vida normal, el día que llegaste de otro planeta.

La Ley Mordaza la van a convertir los que mandan ahora en “ley mostaza” y los periodistas vamos a ser tan libres, que podremos denunciar libremente a los que mienten con impunidad en publicaciones subvencionadas. Sánchez dice que los medios se verán obligados a facilitar sus datos mas íntimos, que son los económicos. Pero le agradeceríamos más a los editores que, en cabeza página, en una mencheta como las de antes, nos dijeran cual es su tendencia política. Es decir, que los “independientes progres” se quiten el disfraz. ¡Qué menos! Porque entre el capital, los editores y el poder político nos tienen muy confundidos.

Volvieron los líos. El diputado Rufián, que a mí me cae muy bien, dice que “los españoles se aprovechan de los éxitos de los catalanes y vascos que juegan en la S,elección para capitalizar sus éxitos”. Bueno, señoría, a estas alturas de la película debería usted dejarse de tonterías en las redes o nos llevamos a los chicos que están en la Masía, dónde solo un 4% son catalanes con pedigrí. Entre el resto hay mas de un gallego que se parece a Luís Suárez, el coruñés que ganó el primer balón de oro. ¿Se acuerda? En esto del futbol la suerte va por barrios.

Mi amiga Bola me pregunta desde Mujacar “si estoy abrasaito”. Le dije que no, que yo veraneo en Galicia, como siempre, gozando de 25 grados máximo y las frías aguas atlánticas para estirar la piel como hacen los jabalíes. Ha dejado de orvallar, pero no os hagáis ilusiones porque está entrando un frente que el sábado seguirá regando el verde de la Tierra Única, para que puedas admirar los diversos matices de nuestro paisaje. Aquí no usamos aire acondicionado, ni siquiera abanicos. Y estamos muy contentos. Eso sí, no nos ponemos muy morenos porque el sol no quema.  

Xerardo Rodríguez