galiciaunica Un recorrido semanal por la comunidad autónoma de Galicia, España.

UN PARAÍSO OCULTO EN LA SIERRA BONITA

Aún estamos en Semana Santa. Tendremos que montarnos una excursión de nuestra cercanía para este fin de semana porque, a estas alturas, ya es imposible encontrar alojamiento en el rural, ya sea de costa o de montaña. Se me ocurre que podrías acompañarme hasta los lugares por donde aún vagan los personajes creados por Ramón María del Valle Inclán.  

A Valle le encantaba A Curota, por eso tiene en este alto monumento. Pero la Serra do Barbanza ofrece más sorpresas a los amantes del senderismo: las pozas o piscinas naturales del Río Pedras, en la ladera este de estas cumbres, ofrecen una gran variedad de playas fluviales a los que gustan del agua dulce en un entorno idílico.

Primero tomaremos altura para conocer la configuración serrana, al mismo tiempo que admiramos la ría de Arousa y A Pobra do Caramiñal.  Y para eso nada mejor que acceder por carretera a la Curotiña y a la Curota. Este es el mirador más apreciado y cómodo de toda la sierra del Barbanza y desde él se alcanza no solo A Pobra, sino también Ribeira y el Atlántico. La ría y Vilagarcía. Boiro… Y las más hermosas montañas que debemos descubrir caminando.

El Parque Eólico del Barbanza es capaz de abastecer de energía a A Pobra, Boiro y Rianxo… Los molinos de viento no son obstáculo para que en la sierra paste el ganado en libertad, caballos acostumbrados a la hermosura de todo cuanto nos rodea en la Curota y en la Curotiña…

Pero lo más sorprendente, solitario y natural es el espacio que crea en su descenso el Río Pedras, que va de salto en salto creando una serie de pozas que se utilizan para el baño. Los amantes del agua dulce y de la tranquilidad hallarán en este lugar un paraíso.

Para llegar, primero hay que tomar la carretera CP-6702 sin desviarse de ella en ningún caso. Se pasa por debajo de la autopista, al lado de un cementerio y la iglesia de Lesón hasta llegar a Aldea Vella en donde se acaba la carretera asfaltada.

Si bajamos a pié hasta el río encontraremos una casa de turismo rural y lo ideal es ascender por el propio río, donde veremos el puente romano de la calzada que unía Boiro con Porto do Son.

No llega a un kilómetro el trayecto hasta las piscinas naturales y el premio de hacer senderismo por entre las piedras es la espectacularidad del recorrido, además del final en ese paraíso que conforman la sucesión de pozas o piscinas naturales en las que nos podemos dar un baño.

También se puede seguir desde Aldea Vella una vieja pista que nos lleva hasta el lugar deseado, pero para ello se precisa de un vehículo tipo jeep.

Además, la Serra do Barbanza es espacio libre de coronavirus que el viento se encarga de limpiar el ambiente para que los animales crezcan sanos y los humanos podamos disfrutar de ellos, a poco que nos empeñemos.