GUITIRIZ

EL CORAZÓN VERDE

 

          Aquel edificio simbolizaba la muerte de un municipio que había abandonado hacía mucho tiempo la mitad de sus habitantes. Era pura ruina pero también símbolo y recuerdo de esplendorosos tiempos en los que todo el mundo iba a ese lugar mágico, con aguas que todo lo curan y un bosque jardín rodeándolo todo.

          Por la vieja carretera, entonces, apenas llegaban viajeros, que los más utilizaban la recién inaugurada Autovía del Noroeste; y los varios establecimientos hosteleros disminuyeran sus ventas… Algunos incluso cerraran.

          De esto hace veinte y pocos años, cuando yo fui por primera vez a Guitiriz. Entonces,  una bella y joven alcaldesa me contaba sus planes y los de sus vecinos para recuperar un patrimonio increíble.

          ¡Y vaya si lo recuperaron!

 

         No podía ser de otra manera. Guitiriz es el corazón verde de Galicia. De él fluye la cultura sustentada por una gran riqueza histórica y por sus venas fluviales discurre el agua de la vida, en medio de un paisaje en el que su jardín vegetal rompe la estética agrícola y ganadera, a la que se agarró férreamente gente incapaz de emprender aquel viaje a lo desconocido.

         Todo pasó en este siglo: las mismas instalaciones balnearias que le dieron fama hace cien años fueron recuperadas y volvieron los turistas. En medio del frondoso bosque se construyó un campo de golf y a él van a jugar desde Vigo algunos de mis amigos.

         Y claro, se levantó un hotel magnífico de cuatro estrellas, de esos que te invitan a pasar en él lugar un fin de semana largo.

         Eso es lo que hemos hecho Gloria y yo esta vez, acompañados por Marina Fernández Figueroa y José Ángel López Veiga, que me demostró ser un crack del golf, un deporte que a mí no se me da nada bien.

 

                             

 

INDUSTRIAL

 

     Es curioso, pero  Guitiriz siempre fue lugar de paso, incluso desde la era romana; y tal vez por ello sea uno de los municipios mejor comunicados de toda Galicia: lo atraviesan varios viales nacionales y autonómicos, y la red municipal de carreteras es excelente. Incluso te puedes montar una excursión de 30 minutos a la Mariña lucense.

     Los tiempos han cambiado. Sobre todo aquellos en los que la gente buscaba en la emigración los horizontes económicos que aquí  no hallaba. Nada más hay que ver su hermosa Plaza y el nuevo reloj de sol sobre sus baldosas: es un guiño al pasado histórico, pero un signo de cómo se mueve esta gente.

     Son casi cinco mil los habitantes de Guitiriz.  Se mueven como pez en el agua en torno al sector servicios, a la hostelería, tanto por ser lugar de paso como por su tradición balnearia.

     La actividad industrial, se basa en las canteras de granito; en las empresas derivadas de la actividad ganadera; en industrias de transformados metálicos y de productos cerámicos, así como otras que llenan el Parque Empresarial de Santa Mariña. Me contaron que la tasa de paro no llega al diez por ciento, lo que en estos tiempos es todo un éxito.

      También me dicen  que a Guitiriz,  están volviendo algunos de  los que se fueron, pero no me cabe duda de que esta ya es una bella villa de vacaciones.

   

 REALIDAD RURAL

      Sin embargo Guitiriz es también una realidad rural que configuran nada menos que 18 entidades parroquiales y 310 pequeños núcleos de población, diseminados por una superficie de 259 kilómetros cuadrados.

      Cada uno de estos pequeños lugares tiene su peculiar encanto y en las parroquias podemos descubrir infinidad de valores paisajísticos, etnográficos y culturales que nos permiten viajar hasta los más remotos orígenes de esta Tierra.

      El presente está marcado por el desarrollo del sector agropecuario. Aquí se contabilizan casi 3.000 explotaciones agrícolas. La masa forestal ocupa un sesenta por ciento del territorio y es también una importante fuente de riqueza. Aunque es el sector ganadero el que ha obtenido una mayor rentabilidad, tanto en productos lácteos como cárnicos. Los verdes prados destacan en el paisaje y alimentan una excelente cabaña de bovino.

      En algunos lugares, el complemento sigue siendo la cría de cerdos y de cabritos, así como las granjas de aves.

 TRASPARGA: CURIOSIDADES HISTÓRICAS.

 

  

        Hasta el año 1945 estas tierras se conocían como las de Trasparga, pero el crecimiento de la villa de Guitiriz, en donde se instauró la capitalidad del municipio, llevó implícito el nombre del ayuntamiento, el actual de Guitiriz.

      Castros, mámoas, y petroglifos atestiguan muy antiguos asentamientos humanos. Por aquí pasaba la vía romana que enlazaba las ciudades de Lucus Augusti, la actual Lugo,  y la de Brigantia, hoy Betanzos. De ahí que algunos historiadores ubicasen aquí el antiguo Caranicum de los romanos.

     Sin embargo fueron los suevos los que dieron nombre a Guitiriz, que deriva, según algunos historiadores, del rey Werici o Vitirico.

     En el año 1178, la actual Parga,   que era entonces núcleo principal, se llamaba Párrega y poseía casa noble y señorial, dependiente del Monasterio de Sobrado dos Monxes.

     Ya en el siglo XIV, las tierras de Guitiriz pasan a propiedad del Conde Fernán Pérez de Andrade O Bó. Un siglo después, sus descendientes las ceden al Señorío de Ares Vázquez de Parga.

     El Castillo de Parga fue construido por Juan Pérez Parragués a finales del XV. Fue cárcel jurisdiccional  en 1603.

     Además, este municipio de Guitiríz lo atraviesa el Camino Norte de las Peregrinaciones a Santiago, que parte de Ribadeo en su trayecto gallego. El tramo entre Guitiriz y Sobrado ofrece importantes valores históricos y paisajísticos, como el Castillo de Friol  o el propio monasterio de Sobrado dos Monxes. Ambos lugares están muy próximos a Guitiriz.

 HACER LA MILI EN PARGA

 

 

 

       Los “cincuentones” recordarán siempre Parga como el lugar en donde hicieron la “mili”: este fue el principal campamento militar de Galicia; actualmente el Ejército lo usa en contadas ocasiones para algunas prácticas.

        Parga es el segundo núcleo de población más importante de este ayuntamiento y posee el encanto de las pequeñas poblaciones gallegas, en las que todo el mundo se conoce y todo está a mano. Sus habitantes gozan de una estimable calidad de vida. Sus valores naturales atraen cada día más a un turismo residencial y de fin de semana.

        Posee unos alrededores de ensueño,  principalmente aquellos que recorre el Río Parga, en donde la mano del hombre creó un entorno fluvial de interés: a las instalaciones del club y de la playa hay que añadir un alto valor paisajístico. Aquí se practican diversos deportes y en verano es una de las áreas más concurridas de la provincia de Lugo.

 PAISAJE DE AGUA

 

 

       Desde la Sierra da Cova da Serpe, envuelta en una hermosa leyenda, se alcanza todo el paisaje de este bello municipio de Guitiríz, todo él un amplio espacio natural que merece la pena conocer detenidamente.

      Comenzando por el lugar de Siete Molinos, un paisaje fluvial idílico, con molinos recuperados para el Turismo Rural.  Un entorno muy frecuentado en verano por ser una piscina natural que permite el baño. Está en San Xoán de Lagostelle y tiene  una pequeña presa. En torno a él se ha construido un área recreativa.

      Muy cerca de los espacios fluviales de Parga, en el lugar de San Alberte, se halla el mirador de San Breixo, sobre el río Parga, con un refugio para pescadores.

 BALNEARIOS DE GUITIRÍZ

 

 

       Hace años que Galicia se ha puesto al día en Turismo de Salud. Por toda su geografía se pueden encontrar modernas instalaciones balnearias, ubicadas en auténticos paraísos. Y Guitiriz no se queda atrás: lo que hace apenas poco más de un lustro era una ruina, se ha convertido  en uno de los más modernos centros termales y de talasoterapia,  dotado de excelentes servicios hoteleros.

       El Balneario de Guitiriz era uno de los más apreciados de Galicia, ya a principios del siglo XX.

       Estas aguas minero medicinales tienen una larga historia. Fue el Dr. José Lázaro, cirujano médico del Hospital de Santiago,  el primero en recomendarlas por sus propiedades terapéuticas para el aparato digestivo, en el siglo XVIII.

      Sin embargo el Balneario funcionará como tal a partir del año 1850, cuando tuvo su primer director médico y cuando la gente tomó aquí los primeros “baños”.

      Pero mediados del siglo XX entró en decadencia cerrándose definitivamente en 1972, aunque la gente siguió acudiendo a tomar las aguas a sus fuentes de salud.

      El entorno que rodea este Balneario es un frondoso bosque-jardín, con especies muy singulares. El simple paseo por este parque justifica ya la visita.

      Guitiríz tiene más fuentes mineromedicinales. En Pardiñas, cuyas instalaciones se abrieron en 1955, y en Parga, en donde está la Fuente de Valdovín, también de aguas medicinales. Estos manantiales siguen abiertos en la actualidad y se ofrece alojamiento en un edificio de apartamentos. En verano, muy cerca, está abierto un camping.

  

      Como ves, Guitiriz merece una visita detenida y desde allí yo que tú me plantearía algunas interesantes excursiones: a la Mariña lucense, a Betanzos, a Friol, al Monasterio de Sobrado dos Monxes y a la Cova da Serpe… Así que, vete con tiempo.

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