galiciaunica Un recorrido semanal por la comunidad autónoma de Galicia, España.

EL GOBIERNO TIENE QUE INDULTAR A GARZÓN

A Baltasar Garzón le tienen un especial afecto las gentes de bien de este mi país, sobre todo aquellas que sufrieron en sus carnes las consecuencias de aquella droga que asesinó a la que conocemos como “generación perdida”, una historia demasiadas veces contada ya.

Este buen juez puso en marcha la Operación Nécora y con ella empezó el declive de los narcos en Galicia porque los retrató a todos y a la mayoría los mandó a la cárcel. Por lo que hizo entonces le di las gracias un día que me lo encontré en el aeropuerto de Madrid y me respondió con amabilidad, pero nunca hemos vuelto a coincidir.

El caso es que Garzón no solo fue uno de los magistrados de mayor prestigio de la Audiencia Nacional, sino que fue también el único que comenzó a actuar contra el franquismo al lado de las víctimas y familiares del dictador; pero eso no fue lo que más incomodó al poder establecido -gobernaba el PP y Rajoy era el presidente- sino la instrucción impecable del Caso Gürtel por encima del que revoloteaban todas las gaviotas con nido en el número 13 de la madrileña calle Génova.

Entre que Baltasar Garzón se “entrometía” en el pasado de los poderes fácticos, que aún ocupan cargos políticos y judiciales, y la amenaza que suponía como cazador de gaviotas corruptas, los gobernantes y juristas fachas con mando en plaza le expulsaron injustamente de la carrera judicial, como acaba de reconoce el Comité de Derechos Humanos de la ONU:

Baltasar Garzón fue inhabilitado por una sentencia arbitraria del Tribunal Supremo

La ONU ha pedido a España que borre sus antecedentes penales y le proporcione “compensación adecuada por el daño sufrido”, en el plazo de 180 días.

La disculpa utilizada para la inhabilitación del que, sin duda, era el juez mas competente y carismático de la Audiencia Nacional, fue de lo mas burda: le acusaron de prevaricar porque había ordenado escuchas telefónicas entre los investigados y sus abogados, de las que resultaron pruebas básicas para la instrucción.

Garzón ha cumplido ya nueve años de inhabilitación de los once a los que fue condenado por el mismo Tribunal Supremo que acaba de manifestar que la resolución de la ONU no es vinculante para sus magistrados y que por lo tanto no van a rectificar su sentencia.

Pero sí puede rectificar la injusticia este gobierno de progres indultándolo lo mismo que a los políticos catalanes. Este indulto es de libro y será aceptado de buen grado por la mayoría de los españoles, entre los que Garzón goza de bastantes más simpatías que sus colegas del Supremo.

Estoy seguro de que en archivo sonoro de Villarejo se pueden conocer los nombres de aquellos perros que el gobierno de Rajoy mandó contra Baltasar Garzón y algún día de estos se les caerá la cara de vergüenza.  

Pese a todo lo ocurrido, ejerciendo como abogado, Garzón siguió investigando no solo en España sino también en otros países como Argentina, ayudando a todos aquellos que aún esperan justicia… ochenta años después de que se cometieran aquellos horribles crímenes. Hay gente que no puede olvidar.

—- ¿Y qué dice el interesado?

Baltasar Garzón lo único que quiere es que le devuelvan su puesto en la Audiencia Nacional.