galiciaunica Un recorrido semanal por la comunidad autónoma de Galicia, España.

LA INVASIÓN ZOMBI SEGÚN EL PENTÁGONO

—- Cada día que amanece puede ser un gran día…

He aquí uno de los tópicos de la humana gente cuando se levanta de cama, aunque sea tarde mal y arrastras.

—- El caso es poder seguir escribiendo tu biografía…

Este es otro, el de mi amigo el escritor que vive en la aldea de al lado, rodeado de pájaros cantores y, en esta época, entre flores de primavera.

Todos los seres pertenecientes a la edad de plata, esa en la que las canas se te aparecen en el espejo, tenemos tópicos y vemos el Mas Allá como algo que llegará, pero…

—- A mí, cuando me operaron de la vesícula y me durmió la anestesia, se me aparecieron todos mis seres queridos mirándome con tremenda dulzura y sonriéndome, como dándome la bienvenida a un lugar perfecto lleno de luz.

Quienes te describen alguna experiencia de esas en las que llegaron a la “Puerta” pero se quedaron en el umbral, no te hablan para nada de esos horrorosos “zombis” por las calles de la localidad, ni de pozos de fuego ardiente, ni de nada que se le parezca. 

—- Puede que eso sean invenciones de la vida moderna, de los creadores de videoclips musicales y de los organizadores de fiestas raras…

—- Puede, ¿Pero, entonces, por qué el Pentágono, “una agencia de planificación de opciones”, incluyó planes de defensa de los Estados Unidos “ante un posible apocalipsis zombi”?

No es broma. Hace algún tiempo se ha publicado un documento que descubre los planes de contingencia planificados por mentes privilegiadas del organismo norteamericano de Defensa, en los que ve la posibilidad de que humanoides, devoradores de carne humana, lleguen en multitudes para tumbar los pilares de la civilización.

El documento, además, empieza advirtiendo:

—- Este plan no fue diseñado como un chiste.

Responde el documento al código en clave “CONPLAN 8888” y en él nos explican, con todos los detalles, como debería responder militarmente un comando estratégico estadounidense “a la amenaza de las hordas zombis para preservar la santidad de la vida humana y apoyar a la población, incluida la de tradicionales adversarios. Ténganse en cuenta que los zombis no temen ni al dolor ni a la muerte…”

—- Pero bueno, el asunto es pura teoría; la invasión zombi, no se ve como algo probable, aunque eso sí, la fiesta de Halloween contribuye mucho a despertar mentes calenturientas.

Efectivamente, la mayoría de los ciudadanos verán este documento –repito, oficial, del mismísimo Pentágono– como un ejercicio de fantasía realizado por un grupo de aficionados a historias de terror, pero su plan operativo fue usado para que la comunidad militar y la Inteligencia norteamericana aprendieran a repeler un posible ataque de zombis a gran escala. Titulan el documento:

“Operaciones contra la dominación zombi”.

Y señala los siguientes objetivos:

—- Proteger a la Humanidad.

—- Erradicar la amenaza de los muertos vivientes.

—- Ayudar a las autoridades a mantener la Ley y el Orden.

—- Reponer los servicios básicos después de un ataque zombi.

Por lo visto Estados unidos cuenta con ciertas ventajas geográficas para mantener a los zombis a raya, pero el tráfico aéreo y marítimo supondrían un desafío difícil de salvar para evitar la extensión de la infección de la marabunta zombi.    

El escritor Max Brooks fue entrevistado en casi todos los periódicos y cadenas de televisión norteamericanas como autor y especialista en novelas de zombis y en todas terminaba con la misma advertencia…

—- Los EE.UU. tienen una muy peligrosa debilidad; somos aislacionistas y no reconocemos los problemas hasta que nos tocan en la puerta.

Hay quien dice que es él el autor del documento por la coincidencia de algunas recomendaciones con las de su libro “Zombie Survival Guide”, cosa que niega el Pentágono.

El CONPLAN 8888asegura que una invasión zombi que ponga en riesgo «toda vida humana obligaría a declarar la ley marcial en todo el país» y llevaría al Pentágono a ordenar el acuartelamiento y fortificación de sus bases para no verse sobrepasadas por la amenaza. El mayor problema de este conflicto es que no habría adversarios identificados por lo que el despliegue de fuerzas no se centraría en una zona particular y las órdenes militares se aplicarían a todo el globo.

En el peor de los casos, concluye el documento, si el Ejército pierde el control de la situación, se recurría a tácticas reservadas para la guerra nuclear o guerra convencional de escala global. Tras unos 40 días acuartelados, los militares comenzarían progresivamente a ganar el terreno a las hordas zombis y restaurar la autoridad civil en el país, con el problema añadido de que los humanos infectados negarían haber sido ‘zombificados’.

El objetivo final sería poner de nuevo en marcha un gobierno civil y reactivar el poder militar estadounidense en Fort Meade (sede de la Inteligencia) y tres bases aéreas estratégicas: Vandenberg (California), Whiteman (Misuri) y Offutt (Nebraska), sede del Comando Estratégico.

Después de leer el documento te puedes creer dos cosas: que, en el Pentágono, como en todas las instituciones del mundo, hay demasiada gente ociosa que se inventa trabajo para que no le manden al paro o que realmente los militares norteamericanos se creen todo lo que les cuenta un buen escritor en un excelente libro.

Aunque Brooks es de los que, para rematarla, se pone rotundo y patriota:

—- Estados Unidos sobreviviría sin problemas a un ataque zombi.