galiciaunica Un recorrido semanal por la comunidad autónoma de Galicia, España.

TRES PASIONES

Pedro Sánchez tenía tres amigas “juanas”. Eran la misma, pero trabajaban distinto. Una era limpiadora de un colegio, otra limpiaba en un hospital y la tercera lo hacía en un ayuntamiento. De las tres habló hace tiempo en sus mítines electorales… aunque Ana Pastor y su “Maldita Hemeroteca” supo que no había tres “juanas”, ni siquiera una. Descubrió como el socialista solo seguía un guión para sus discursos.

Por eso lo que dice suena a hueco…

—– No se trata de un actor con capacidad para la interpretación. Solo es un político.

La única Xoana que yo conocí era de Ribadavia y muy apasionada.

—– ¿Por ti?

—– Que va, hombre, que va. 

Sentía pasión por su Tierra, más incluso que mi amigo Casasnovas. Ella fue la que me hizo entender aquel día, de hace muchas primaveras, lo importante que era, para una joven estudiante de Historia, sumergirse en la poética del paisaje a través de sus tres elementos básicos. Sobre todo si es alguien que vive al pie de un castillo, cerca de dos ríos y rodeada de las cepas del buen vino.

La piedra es la historia, el agua es la vida y el Ribeiro del Avia es como la juventud sana, transparente y rubia; un caldo que embruja a quien lo bebe.

Los discursos de los políticos fallan, incluso en Galicia, porque están exentos de pasión. No aman a su Tierra, solo pretenden poseer el Poder. Jamás se detienen a pensar en el valor de las piedras ya desordenadas de un castillo en ruinas, en el que don García instaló su Corte y convirtió la Villa en capital de un Antiguo Reino. Ni se paran a disfrutar del agua, la gran fuente de salud. Y hasta desprecian el vino dorado, fruto de la uva tostada por el sol que calienta los agostos del valle.

PIEDRA   

La piedra es el origen geórgico del País y da rigidez a la idea de la nebulosa maternal de la Galicia más antigua. De piedra son los castros que habitaron los oestrimnios y los otros pueblos galaicos; y también los celtas invasores. De piedra era el Ara Solis del Fin del Mundo; y los funerarios monumentos, megalitos y dólmenes del primitivo culto a la muerte. Los caminos más antiguos eran también de piedra. Los bimilenarios que conducían a Roma, y los medievales, por donde llegaron gentes en busca del granítico paisaje que se extiende por calles y plazas de la ciudad más universal.

En la piedra está escrita la huella que recompone el relato de la historia y en la piedra labrada hallamos los principios del pensamiento y de la cultura:

En la piedra de la muralla que circunda la ciudad más antigua; en la de los viejos monasterios y en la de los restos de las destruidas fortalezas; en la piedra de la catedral por cuyo entorno transita la diversidad; incluso en el pétreo varal magnífico, de brazos extendidos, al que llamamos cruceiro. En Galicia, los paisajes de piedra nos descubren el secreto de la perfección conseguida por los arquitectos del pasado y el arte de los viejos maestros de la cantería, trabajadores del ritmo de la belleza. En la piedra hallamos siempre el germen de nuestro cosmos. 

AGUA     

“Corren as augas do Avia, entre choupos e amieiros,

cal si levasen axouxeres no seu seo.

Ten o Val a paz solene dos calados asosegos,

mentras acouga de noite con arrulos de silencio.

¡Terra Baril! ¡Meiga Terra! ¡Meu Ribeiro!”

                                                      (Eladio Rodríguez González)

Tras la estación de las borrascas, el agua logra una fantasía barroca entre los montes. Sobrevive de salto en salto logrando la más expresiva combinación de los factores naturales:Al caer al vacío entre los árboles y el rocoso paisaje geórgico, el agua impone el ritmo acelerado de la belleza. También nos emociona con su canto rumoroso de fuente de salud, que entona su melódico latido para darnos la fuerza vital que precisamos. Avanza como regato entre rumores de bosque hasta procrear el fulgurante lugar que nos entusiasma:

La sinfonía que entona el río menor para procurar el río grande.

El lago al que rodea un jardín natural de abedules.

El estuario magnífico, donde se acaba el paisaje fluvial y comienza el marinero.

La bahía bonita. Las olas que duermen sobre el lomo de arena de playas interminables.

Y el gran océano con su horizonte de azules sobre el que se posan suavemente un millón de estrellas…

Es el agua quien genera la perfección natural. Es la vida.

VINO      

El vino en Galicia es una sucesión de ritos enraizados en el alma del rural y su cultura nace en las formas de cosecharlo, en la serenidad que adquiere en la bodega nueva, donde reposa a la espera del momento tabernario, que es típico, tradicional, dicharachero y hasta simpático, cuando los humanos le ponemos voz. Los cinco vinos famosos de Galicia escucharon al nacer la música del agua, pero es en el momento en el que los bebemos, cuando cantan las ausencias. Por eso se convirtieron en viajeros incansables y ahí los tienes, haciendo patria por el mapamundi, como embajadores del país, promoviendo amistades e imitando la aventura de nuestra gente. Bebamos pues y brindemos para construir pirámides de luz en la vieja taberna de la aldea renacida… la que despierta nuestras pasiones.